Unidad de terapia visual y baja visión

Old man smiling with his son and daughter in backgroundEn la unidad de terapia visual y baja visión se potencian al máximo las capacidades visuales de los pacientes.  VISSUM cuenta con un equipo de optometristas especializados que valorarán y buscarán soluciones a sus problemas visuales.

Con la terapia visual se pueden corregir aquellos problemas de visión que causan cansancio ocular, dolores de cabeza y problemas de aprendizaje en los niños.

Las ayudas para baja visión mejoran significativamente la calidad de vida de pacientes afectados de una pérdida irrecuperable de visión, intentando que sean autosuficientes a través de ayudas ópticas como lentes especiales y filtros.

¿Qué es la  terapia visual?

Una vez atendidos en las consultas de oftalmología para descartar problemas orgánicos o patológicos en los ojos, los pacientes son tratados en la Unidad de Terapia Visual de Vissum, que cuenta con un protocolo clínico de evaluación, diagnóstico y tratamiento encaminado a detectar alteraciones visuales que afecten al normal desarrollo de la visión.

En el caso de los niños, las revisiones rutinarias son de especial importancia, ya que la presencia de  estas alteraciones puede interferir en el desarrollo normal de su sistema visual y afectar al rendimiento escolar.  Los niños candidatos a los tratamientos aplicados en la unidad de terapia visual son aquellos con problemas de ojo vago, estrabismo, dificultades de enfoque, trastornos de visión próxima y algunas diplopías (visión doble).

En ningún caso estas terapias y ayudas visuales sustituyen a tratamientos con fármacos ni a operaciones quirúrgicas.

La Unidad de Terapia Visual está indicada para:

• Eliminación de las dificultades visuales, como visión borrosa en lejos tras tareas prolongadas en cerca,  como la lectura o el trabajo con ordenador,  dificultades de enfoque en diferentes distancias, dolor de cabeza de origen visual, visión doble,  movimiento de letras-objetos…  que interfieren en el aprendizaje, sobre todo la lectura y escritura, y con ello en el rendimiento escolar y laboral.

• Recuperación del ojo vago (ambliopía). Cuanto antes se comience el tratamiento del ojo vago mayor es la probabilidad de recuperar su total funcionalidad. Si el ojo vago no es diagnosticado y tratado a tiempo dejará consecuencias en la visión de los niños para toda la vida.

• Problemas binoculares y acomodativos, como el estrabismo. En estrabismos en que la cirugía esté indicada, es recomendable en muchos casos realizar terapia visual antes y después de la operación para conseguir óptimos resultados.

Terapia visual en la infancia

Se estima que  una tercera parte de los niños con fracaso escolar tiene problemas visuales.  Vissum pone a disposición de los padres la Unidad de Terapia Visual, donde  un equipo multidisciplinar compuesto por optometristas y oftalmólogos pediátricos analizará los problemas de aprendizaje y llevarán a cabo el programa de terapia visual personalizado para mejorar el rendimiento visual del niño.

Vissum lleva a cabo programas personalizados dirigidos a restaurar la capacidad visual de los niños, proporcionando:

  • Una buena capacidad de enfoque, así como una amplia coordinación ocular que produzca una mayor concentración al realizar las tareas escolares. 
  • Niveles de motilidad ocular normalizados (seguimientos y movimientos sacádicos o movimientos rápidos del ojo), que mejoren la fluidez en la lectura.
  • Una buena capacidad de coordinación ojo-mano.

La duración del tratamiento depende del tipo de alteración a tratar, siendo los tiempos aproximados de unos cuatro meses.

Unidad de baja visión

Los pacientes afectados de una pérdida visual irrecuperable pueden mejorar su calidad de visión a través de ayudas visuales específicas, que son diferentes tipos de lentes o Ayudas visuales1aparatos que consiguen aprovechar mejor su visión residual.

Cualquier paciente que teniendo problemas visuales importantes como degeneración macular, retinopatía diabética, glaucoma, catarata no operable, retinosis pigmentaria, miopía magna, neuropatía óptica… no pueda realizar tareas habituales con sus gafas convencionales, puede beneficiarse de estas ayudas visuales. Las ayudas visuales no son alternativas a los tratamientos médicos, sino ayudas complementarias que mejoran la calidad de vida potenciando la visión que nos queda.

El optometrista especializado en baja visión es el encargado de evaluar cuál es la mejor ayuda visual según las necesidades del paciente, enseñarle a usarla y enseñarle trucos para manejarse en su día a día y ser más autosuficiente.

Tipos de ayudas visuales para baja visión

Filtros1 (1)

Ayudas ópticas. Son lentes especiales que ayudan al paciente a mejorar su visión para detalles, como la lectura, coser, ver una factura…

Ayudas no ópticas: Las ayudas no ópticas pueden ir desde objetos especiales que facilitan el día a día a personas con baja visión a filtros de colores.

Los filtros de colores o filtros selectivos son especialmente útiles. Son foto-protectores, y tienen una función preventiva evitando que la degeneración macular progrese más rápido, para la que son altamente recomendables. Además mejoran el contraste y el confort visual del paciente, de manera que se percibe una mejora en la calidad visual.

Ayudas electronicas1

Ayudas electrónicas: Las ayudas electrónicas son lupas  que reconocen un texto y lo agrandan hasta 60 veces, además de cambiar contraste y fondo para mejorar la calidad. Su adaptación es siempre reversible. Su utilización no sólo no perjudica la visión, sino que la mantiene más activa.

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