Relato de la expedición quirúrgica a Mauritania

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada minuto un niño se queda ciego en el mundo y un 60% muere un año después de perder la vista. Pero el 50% de las patologías que causan estas cegueras pueden ser tratadas. La Fundación Jorge Alió, en sus campañas de Cooperación Internacional, intenta que los niños sean controlados por el personal sanitario local para, posteriormente, ofrecerles el tratamiento necesario, médico, quirúrgico u optométrico. Así conseguiremos que mejore su calidad de vida y que la atención sanitaria local sea óptima al cabo de los años.

A lo largo de las cuatro expediciones realizadas en el Proyecto Nouadhibou Visión desde el año 2007 en Mauritania, se ha revisado a un total de 11.600 niños, que corresponden a toda la población infantil escolarizada.

Como resultado de estas revisiones, se ha detectado la presencia de un 13% de problemas en la vista, de los que un 4% son defectos refractivos y un 9% patologías oculares.

En la campaña de cirugía dirigida a la población adulta nos hemos centrado en la catarata, patología que, según la OMS, es la mayor causa de ceguera en los países en vías de desarrollo, con un 47,8% de incidencia. Esta patología, que en nuestro país se resuelve con una sencilla intervención quirúrgica, produce en estos países incapacidad visual y ceguera, y podemos encontrarla en pacientes mucho más jóvenes.

Cuando profesionalmente te enfrentas a una campaña de estas características, te abruma la imperiosa necesidad de estas personas, y eres consciente de que sólo puedes ayudar a unos pocos. Al llegar a los centros de salud, nos encontramos a diario con cientos de personas sentadas al sol, en la arena dorada del desierto, esperando la llegada de los médicos extranjeros con la esperanza de poder obtener una solución que les permita volver a ver.

A nosotros nos tocaba una dura decisión: elegir sólo a los pacientes que podíamos atender e informar a aquellos que presentaban patologías intratables. Y entre esos ojos llenos de esperanza y de anhelo de una vida mejor, el equipo trabajaba codo con codo desde el primero al último, funcionando como un reloj preciso, mecánico, seguro, sin mostrar el cansancio y siempre con una sonrisa a pesar de las dificultades. El éxito de estas campañas radica en la profesionalidad, experiencia y dedicación de cada uno de los integrantes de la expedición y, en especial, en la labor de nuestros expertos cirujanos, el Profesor Jorge Alió, el Dr. José Luis Rodríguez Prats y el Dr. Miguel Ángel del Río, quienes consiguieron en un tiempo récord de dos días la realización de las sesenta cirugías programadas.

Gracias al equipo desplazado de profesionales de la Corporación Vissum y de la Fundación Jorge Alió, ha sido posible crear un quirófano en unas instalaciones precarias, revisar a seiscientos niños, revisar a doscientos pacientes en el preoperatorio y realizar sesenta intervenciones quirúrgicas.

El futuro de estas expediciones radica en el compromiso de la corporación local de la ciudad de Nouadhibou de integrar estas campañas dentro de su sistema de salud local, consiguiendo un compromiso de formación y de continuidad de las labores asistenciales a cargo del personal local. La asistencia se complementará mediante un sistema de Telemedicina y la continuidad de las expediciones realizadas por los profesionales de la Corporación Vissum y de la Fundación Jorge Alió. Y a cambio obtenemos una sonrisa, obtenemos reflejada la luz en esos ojos antes apagados, la gratitud absoluta de estas personas que, gracias a estas acciones solidarias, pueden volver a trabajar, leer, observar los colores, la luz del desierto al atardecer y, de nuevo, ver a sus hijos y nietos riendo, jugando y disfrutando de la vida.

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