Ciencia. Compromiso. Visión.

El ojo con alta miopía tiene más riesgo de desprendimiento de retina

retina del ojoEntre todas las causas del desprendimiento de retina, la alta miopía es, sin duda, una de las más importantes. De esta manera, los especialistas siempre insistimos en que un paciente con alta miopía, también llamada miopía magna o miopía patológica debe acudir a revisiones periódicas con su oftalmólogo aunque no le aumente la graduación de sus gafas o lentes de contacto e incluso aunque se haya sometido a una intervención quirúrgica para corregir la alta miopía, un defecto de refracción que impide ver con claridad los objetos lejanos.

Alta miopía y desprendimiento de retina

El desprendimiento de retina se produce cuando esta capa que reviste la parte posterior del ojo se separa el epitelio pigmentario, zona a la que está unida para nutrirse y funcionar de manera correcta. Los ojos de las personas miopes, sobre todo con graduaciones superiores a seis u ocho dioptrías, suele presentar en su zona periférica una serie de degeneraciones que predisponen a que la retina se desprenda de su ubicación normal. Este factor puede verse agravado si el paciente miope tiene, además, otras alteraciones en la zona macular, tales como agujero macular, neovascularizaciones o maculopatía traccional miópica.
Por otro lado, los grandes miopes son más propensos a sufrir complicaciones graves derivadas del crecimiento anómalo de la membrana vascular que irriga y nutre el ojo. Este entramado de vasos sanguíneos normalmente crece por debajo de la retina. Si, por el contrario, surgen nuevos vasos por encima de esta zona del ojo; es decir, se forman membranas epirretinianas, el paciente puede sufrir  pérdida de visión central, deformación en la percepción de las imágenes y, además, quedar descartado para optar a ciertos procesos quirúrgicos.
De esta manera, cuando estamos frente a un miope, siempre es recomendable tener en cuenta todas las complicaciones que puede sufrir y no centrarnos únicamente en corregir su defecto de refracción. En las revisiones periódicas, es conveniente recordarle estas cuestiones y recomendarle que acuda lo antes posible a su especialista si observa alguno de estos síntomas.

Si percibe destellos de luz o fogonazos (fotopsias) en su visión periférica podemos estar frente a un desprendimiento de vítreo con tracción. En este caso el tratamiento sería guardar un cierto reposo y estar atento ante cualquier aumento en la cantidad de ocasiones en las que aparecen los destellos de luz.

Si presencia más moscas volantes (miodesopsias, manchas que se mueven en nuestro campo visual) de las que pudiera tener el paciente habitualmente o aparecen súbitamente muchas moscas volantes. Aquí también puede tratarse de un desprendimiento de vítreo y el tratamiento vuelve a ser un reposo relativo y estar alerta por si aumenta la sintomatología.

Si aparece en el campo visual una especie de “cortina” que se abate como si lo hiciese por el viento y además nos dificulta y empeora la visión, puede tratarse de un desprendimiento de retina. En este caso recomendamos encarecidamente que acuda lo más tempranamente que le sea posible a un servicio de urgencias de oftalmología.

El tratamiento consiste en realizar una cirugía para poder conseguir el cierre de los agujeros por donde pasa el líquido; y si se está produciendo la rotura de la retina antes de desprenderse puede tratarse con láser. Dependiendo del caso, existen ocasiones en las que se aborda por fuera del ojo colocando una banda de silicona y en otras ocasiones por dentro del ojo mediante una vitrectomía para así poder manipular desde el interior los tejidos oculares.

Si presenta pérdida de visión o distorsión de las imágenes y/o líneas estará relacionado con las lesiones que afectan al área macular, como son los agujeros maculares, las membranas epirretinianas, la neovascularización o las maculopatías traccionales miópicas. En los cuatro casos, el tratamiento se realizará mediante la técnica quirúrgica de vitrectomía o inyección de antiangiogénicos en la membrana neovascular.

Todo ello ocurre como consecuencia de que el ojo del alto miope es mas largo de lo normal y sus paredes, entre las que está la retina están mas adelgazadas y por lo tanto son mas frágiles.

Imagen de rdowns en Pixabay