Blefaritis, ¿cómo debemos cuidar nuestros párpados?

blefaritis

La blefaritis es una enfermedad que se produce en el borde de los párpados debido a que las glándulas generadoras de la película de grasa que tiene la lágrima, denominadas glándulas de Meibomio, se obstruyen y se queda un acúmulo de grasa en los orificios de salida formando pequeños bultos en los párpados. Dicha grasa al exponerse al contacto con el aire termina por secarse, lo que conlleva a una pequeña cantidad de legaña en la raíz de las pestañas a la que denominamos blefaritis.

 

Esta situación se puede complicar debido a que las bacterias habituales que viven en nuestra piel palpebral, pueden proliferar hacia la zona obstruida y empeorar la situación generando una infección.

En algunos casos, la blefaritis no es perceptible por el paciente a simple vista pero sí que tendrá una sintomatología asociada como inflamación y picor del borde palpebral y en consecuencia del propio ojo. También se presenta con cuadros de lagrimeo, sensación de cuerpo extraño o borrosidad ocular ocasional debido a la alteración de la película lagrimal. En el caso de que se llegue a percibir la blefaritis, usted notará como cierta presencia de caspilla amarillenta o costras en el borde de los párpados.

Como método de prevención contra la blefaritis o para blefaritis crónicas es necesaria una adecuada higiene palpebral diaria, con bastoncillos impregnados en jabones con ph neutros (los que se usan habitualmente en bebés) o toallitas específicas para su cuidado. La mejor manera de limpiar los párpados es frotarlos en la zona del nacimiento de las pestañas, con cuidado y manteniéndolos cerrados. Es conveniente realizar esta tarea al menos una vez al día, dependiendo del grado de blefaritis que tenga el paciente.

Si usted nunca ha padecido blefaritis y presenta los síntomas anteriormente mencionados, le recomendamos que acuda a su consulta oftalmológica habitual para valorar si estamos ante un caso de blefaritis. En el caso de que el diagnóstico sea positivo, el tratamiento aplicado puede ser diferente en función de la gravedad.

Si estamos ante una blefaritis leve, puede tratarse con cuidados básicos como las toallitas palpebrales estériles las cuales van impregnadas de una solución limpiadora que entre sus principales propiedades se encuentran: antiinflamatorias, hidratantes, antimicrobianas y cicatrizantes. Lo que haremos con la toallita será arrastrar las sustancias adheridas al borde palpebral y retirarlas. Existen multitud de marcas en el mercado, además de presentarse en otros tipos de formatos como espumas.

En el caso de estar ante un caso más moderado de blefaritis, deberá tratarse con pomadas de uso tópico antibióticas, que actúan contra las bacterias que han complicado el cuadro de blefaritis, o antiinflamatorias para reducir el enrojecimiento causado por la secreción de las glándulas y de las bacterias. Este tratamiento se puede combinar, para casos de blefaritis más graves, con antibióticos orales.

 

Nuevo centro

MIRASIERRA

mirasierra

Pida cita ahora