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Cómo escoger las gafas de sol para no dañar tus ojos

cómo escoger gafas de solSiempre hay radiación ultravioleta, de manera que aunque nos parece más necesario proteger nuestros ojos en primavera y verano, lo cierto es que debería ser un hábito que deberíamos tener presente todo el año, sobre todo si no queremos sufrir cataratas o degeneración macular antes de tiempo. La medida más razonable y eficaz es usar lentes con filtros oscuros que impidan el paso de la radiación solar. No obstante, todavía hay mucha gente que cree que llevarlas no es tan importante o, incluso, que no sabe bien cómo escoger gafas de sol ni dónde comprarlas.

“La gente cada vez está más concienciada acerca de lo importante que es proteger la piel del sol, pero no tanto de hacer lo mismo con los ojos, cuando en realidad los daños que se producen en ambas zonas, piel y ojos, son muy similares”, explicaba el Dr. Roberto Fernández Buenaga en Herrera en Cope en alusión a las enfermedades oculares causadas por el exceso de sol.

Podemos clasificar los riesgos y los daños oculares causados por el sol en dos grandes grupos.

  • Exposición solar excesiva a corto plazo. Los perjuicios que se derivan de estar expuestos a la radiación solar sin la debida protección ocular en una jornada de esquí, navegando en alta mar, caminando o escalando en zonas de montaña son, fundamentalmente, conjuntivitis y quemaduras en la córnea. Las quemaduras corneales son muy dolorosas y causan visión borrosa o pérdida de visión temporal, además de una gran sensibilidad a la luz. A pesar de lo llamativo de los síntomas y de la alarma que ocasionan en el paciente, la mayoría de estas quemaduras en la córnea evolucionan bien, salvo que se compliquen con infecciones o con dificultades de cicatrización del paciente.
  • A medio y largo plazo. Descuidar la protección de los ojos frente a la radiación solar de manera habitual favorece la aparición prematura de cataratas, una enfermedad visual caracterizada por la opacificación del cristalino. Además, acelera el desgaste de estructuras vitales para la vista, como la mácula, provocando degeneración macular, otra enfermedad degenerativa asociada a la edad. La mácula es una región de la retina absolutamente vital para la visión y los daños en esta zona son irreversibles. Por este motivo, es fundamental poner cuidado en que no se dañe.

“Además no debemos olvidar el cáncer, ya que igual que hay melanoma en la piel también existe en el ojo. El melanoma ocular es una patología severa que afecta a las células que producen el pigmento del iris”, recuerda el Dr. Buenaga, que también hizo un repaso a estos temas en Trece TV.

Los niños deben llevar gafas de sol

Aunque cada vez vemos más niños pequeños con gafas de sol, lo cierto es que la protección de los ojos de los más pequeños de la casa sigue siendo la gran olvidada de la prevención. No obstante, evitar los daños ocasionados por la luz solar en los niños es, si cabe, más importante que en los adultos, según refiere nuestro especialista.

“Las estructuras transparentes del ojo infantil tienen un mayor grado de transparencia, de manera que la proporción de radiación solar que llega a las zonas internas del ojo es mayor y puede causar más daños”.

¿Y cómo se sortea la dificultad de poner gafas a los bebés o niños muy pequeños? En estos casos, lo mejor es limitar la exposición solar, cosa que también va a proteger su piel, y ponerles gorras o viseras que proyecten una zona de sombra sobre los ojos, sin olvidarse de cubrir también los laterales.

A partir de los tres o cuatro años ya se pueden poner gafas de sol. Eso sí, a la hora de escogerlas hay que tener en cuenta, por encima de cualquier consideración estética, el hecho de que las lentes sean adecuadas y cumplan la normativa europea.

Para asegurarse de que esto es así, lo mejor es adquirir las gafas en establecimientos autorizados y no recurrir a la venta ambulante, a los mercadillos o a los comercios no especializados.

Los especialistas llevan años advirtiendo de que llevar gafas de sol inadecuadas es casi más peligroso que no llevar nada. En este sentido, la Federación Española de Asociaciones del Sector Óptico (FEDAO) ha avisado de que más de la mitad de las gafas de sol que se venden en España son falsificaciones. Esto no solo supone un fraude para el consumidor, sino que además representa un riesgo para su salud ocular, ya que no están fabricadas con criterio sanitario y tampoco están sujetas a las normativas que garantizan que son adecuadas para filtrar la luz solar.

 

Lo que debes tener en cuenta al escoger las gafas de sol

Acude a un establecimiento autorizado

Adquirir las gafas de sol en una óptica garantizan que las lentes llevan los filtros adecuados y que la montura es segura para nuestros ojos. Asimismo, los ópticos optometristas son profesionales capacitados para asesorarnos sobre las gafas de sol más adecuadas en función de la actividad que vayamos a realizar o el entorno en el que vayamos a estar.

La importancia de las lentes

Las lentes de nuestras gafas de sol deben filtrar los rayos ultravioleta A, los ultravioleta B y la radiación infrarroja. Además, es importante que no alteren la capacidad visual y que tampoco alteren los colores.

La montura

Es importante que la montura recubra la mayor cantidad de superficie del rostro y que proteja el ojo en su totalidad, incluyendo la zona lateral de los mismos, ya que la radiación solar tiene capacidad para filtrarse por los lados y por la parte superior, una zona que también debe quedar protegida.

El color de la lente. ¿Es importante?

En este sentido hay que tener en cuenta que no siempre los cristales más oscuros son los que ofrecen mayor protección. De esta forma, decantarse por uno u otro color va a depender más de nuestra visión y de la actividad que vayamos a llevar a cabo que de la intensidad de la coloración.

Por ejemplo, las gafas con cristales marrones son las más adecuadas para los miopes, ya que aumentan el contraste de los objetos. Las lentes de color verde son las más indicadas para usuarios con hipermetropía o que hagan deportes náuticos, ya que no alteran demasiado los colores naturales. Por su parte, los cristales grises son idóneas para conducir por su fidelidad a los colores originales.

Lentes polarizadas ¿sí o no?

Estas lentes han experimentado un gran auge de unos pocos años a esta parte. El motivo es que, por regla general, los usuarios se sienten más cómodos con ellas y ven bastante mejor que con las gafas de sol convencionales, ya que mejoran notablemente parámetros como la nitidez o el contraste.

Las lentes polarizadas tienen la capacidad de reducir los reflejos y los brillos, lo que las hace especialmente interesante para llevarlas a la hora de navegar, conducir o esquiar, ya que con ellas se reduce considerablemente la posibilidad de deslumbramiento.

Cristales de espejo

En realidad, la diferencia de estas lentes es meramente estética. Si tienen los filtros adecuados, estas gafas de sol de esperjo ofrecen una protección similar a las convencionales y a las polarizadas. Eso sí, hay que tener en cuenta que las lentes de espejo son más delicadas de las normales y que se rayan con mucha facilidad, lo que incrementa el riesgo de que su protección quede perjudicada o anulada ante cualquier pequeño contratiempo.

 

Y además de las gafas de sol…

Para asegurarnos una mayor protección de los ojos frente a la radiación solar es conveniente llevar gorras, viseras o sombreros de ala ancha que proyecten una sombra amplia sobre los ojos. Además, debemos tener precauciones a la hora de mirar al sol fijamente o tomarlo sin protección de ningún tipo por querer evitar las marcas de las gafas.

Asimismo, hay que tener en cuenta que la luz solar es más peligrosa para nuestros ojos al amanecer y al atardecer. En esos momentos el sol está más bajo y sus rayos inciden directamente sobre los ojos. De esta forma, aunque veamos relativamente bien sin gafas de sol, es necesario ponérselas a estas horas.

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Imagen de Brigitte Werner en Pixabay