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Operarse de cataratas, cuanto antes mejor

todo sobre cirugía de cataratasLa cirugía de cataratas es la más frecuente en Medicina, no solo en Oftalmología. De hecho, las cataratas son la causa más frecuente de ceguera en todo el mundo, aunque en los países desarrollados existe la posibilidad de eliminarlas con técnicas quirúrgicas cada vez más avanzadas.

La operación de cataratas es un claro ejemplo de cómo se ha sofisticado la intervención quirúrgica, que es la única forma de tratarlas. Nuestros especialistas Roberto Fernández Buenaga y María Teresa Álvarez explican, en sendas entrevistas en COPE, cómo y cuándo operar las cataratas.

 

¿Qué son las cataratas?

Las cataratas son opacidades que se forman en el cristalino, la lente del ojo encargada de enfocar lo que vemos a las diferentes distancias. Igual que ocurre en una cámara fotográfica, esta lente debe ser totalmente transparente para asegurar una buena visión. De esta forma, siguiendo con el ejemplo de la cámara de fotos, cuando las lentes están manchadas o rayadas, la imagen no se ve correctamente.

 

Por qué aparecen las cataratas

El cristalino del ojo es un componente vivo de nuestro cuerpo cuyo desarrollo va cambiando a lo largo de toda nuestra vida, de forma que el cristalino también envejece a medida que nosotros lo hacemos. Así, con el paso del tiempo, nuestra lente va perdiendo capacidad de acomodación para enfocar de manera óptima a todas las distancias, lo que da lugar a la presbicia, y también va perdiendo transparencia, que es el origen de las cataratas. Tanto la presbicia como las cataratas son patologías asociadas al proceso normal de envejecimiento.

Hay factores de riesgo que inducen la aparición de cataratas de forma prematura, como la exposición solar excesiva, diabetes, miopía magna, trabajos y ocupaciones al aire libre o a la intemperie sin la adecuada protección frente a la radiación ultravioleta, tratamientos prolongados con corticoides, tabaquismo… pero no hay manera de evitar la aparición de cataratas a medida que vamos cumpliendo años, puesto que se debe a un deterioro natural del cristalino.

Normalmente, a partir de los 60-65 años el cristalino pierde transparencia y empiezan a formarse las cataratas y a partir de los 70 prácticamente toda la población presenta opacidades de diferente consideración.

También existen las cataratas congénitas que impiden que el bebé desarrolle la visión correctamente. Se trata de casos muy poco frecuentes y suelen estar ligados a otras enfermedades y síndromes. Este tipo de cataratas congénitas exigen un diagnóstico y tratamiento precoz para reducir los problemas visuales del pequeño.

 

¿Cómo ve un paciente con cataratas?

como ven los pacientes con cataratasLos pacientes con cataratas experimentan visión borrosa que aumenta progresivamente a medida que pasa el tiempo. Suelen referir una especie de mancha o nebulosa de color amarillento y dificultades para percibir los colores nítidamente.

Además, las cataratas pueden causar que el paciente sufra deslumbramientos en entornos con luz intensa y que tampoco vea bien en ambientes con poca luz o por la noche. También pueden ocasionar visión doble e, incluso, llegar a la ceguera si no se operan.

Las personas que desarrollan cataratas van teniendo problemas para leer, conducir, enfocar objetos, calcular las distancias… factores que interfieren en su vida diaria y además incrementan el riesgo de caídas, tropezones e incidentes de diversa índole.

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Cómo se tratan las cataratas

El único tratamiento que hay para eliminar las cataratas es la cirugía. No existen medicamentos, gotas, dispositivos, gafas o productos que curen o reduzcan las cataratas.

En líneas generales, es una de las cirugías más seguras que se practican en todo el organismo y se lleva a cabo de manera mínimamente invasiva. A través de una incisión de apenas dos milímetros que se practica en la córnea se accede al cristalino, se abre el envoltorio de la lente (saco capsular) y se introduce el instrumental en el núcleo de la lente para aspirarlo.

El saco capsular se deja íntegro para alojar en su interior el nuevo cristalino, una lente intraocular sintética que puede ser monofocal, en cuyo caso el paciente seguirá necesitando sus gafas para ver de cerca; o multifocales, que permiten que el paciente vea bien a cualquier distancia sin lentes correctoras.

También existen lentes tóricas, que son las que corrigen defectos de visión previos a las cataratas, como astigmatismo combinado con miopía o hipermetropía. Con estas lentes no se corrige la presbicia y el paciente ha de seguir poniéndose gafas para ver en las distancias cortas. Finalmente, las lentes tóricas multifocales son la estrella de las lentes, ya que corrigen a la vez la visión lejana, intermedia y cercana, además del astigmatismo. Son las más sofisticadas y con más alto grado de personalización. También son las que mejor resultado dan con respecto a la visión resultante y a la satisfacción del paciente.

 

¿Qué lentes poner?

Las diferencias en la cirugía de cataratas vienen marcadas por la tecnología a la hora de practicarla pero, sobre todo, por el tipo de lente que se introduce en el ojo del paciente para sustituir al cristalino que ha perdido transparencia.

Normalmente, los pacientes que se operan de cataratas con lentes multifocales experimentan mayor satisfacción, dado que en la misma intervención recuperan la visión y además dejan de necesitar gafas, pero antes de decidirse por una u otra alternativa es necesario hacer un estudio previo para conocer el caso con detalle y ofrecer la solución que mejor se adapte a cada paciente.

“Es muy habitual que en pacientes con más de 45 o 50 años pongamos este tipo de lentes. Aunque su cristalino esté completamente transparente, si ha perdido la capacidad de enfocar, lo retiramos y con estas lentes corregimos los defectos de refracción como la miopía, astigmatismo e hipermetropía y también la vista cansada”, refiere el Dr. Fernández.

En los centros de referencia el paciente debe recibir información al respecto de las diferentes alternativas existentes en el mercado y de la posibilidad de aprovechar la intervención quirúrgica para introducir una lente que corrija defectos de refracción como la miopía o la presbicia, otro problema visual ligado al envejecimiento que cualquiera desarrolla según avanza la edad. Es decir, el paciente que se opera de cataratas puede, además, librarse de las gafas en un mismo acto quirúrgico.

Ese es, precisamente, el ejemplo que refiere la doctora Álvarez en una entrevista en Fin de Semana en COPE.

“Hace dos semanas operé a mi padre, que tiene 75 años y desde hace 35 llevaba gafas para todo. Tenía hipermetropía y vista cansada, pero le hemos puesto una lente avanzada y es un hombre nuevo. Ahora lee, conduce, consulta el móvil… todo sin gafas. Le ha cambiado la vida”.

 

Cuándo hay que operar las cataratas

Hace años, el paso por el quirófano para operar las cataratas se retrasaba lo máximo posible, dado que “se trataba de una intervención más cruenta y agresiva que requería extraer la catarata en bloque abriendo casi medio ojo; ahora es completamente diferente”, explica el doctor Fernández en Herrera en COPE.

Debido a que la cirugía de cataratas ha cambiado sustancialmente de unos años a esta parte, de forma que ahora la recomendación es intervenir las cataratas cuando empiezan a deteriorar la calidad de vida del paciente, ya que la cirugía es mínimamente invasiva, segura y muy eficaz en términos de eficacia y satisfacción para el paciente.

Otro motivo para no esperar a que se forme una catarata completamente sólida es que «cuanto más dura y densa sea, más riesgo de complicaciones presenta la cirugía”, recuerda la doctora Álvarez.

 

Cuidados después de una cirugía de cataratas

La operación de cataratas es sencilla, ambulatoria y no suele durar más de diez minutos. No obstante, requiere de una serie de cuidados especiales para evitar complicaciones y asegurar unos resultados óptimos.

  • Inmediatamente después de salir del quirófano, el paciente descansa en la zona de recuperación del centro hasta que se le pasan por completo los efectos de la sedación y anestesia. Al tratarse de anestesia local en gotas y dado que no suelen requerirse más que una sedación suave, este proceso no suele prolongarse más allá de 30 o 40 minutos, aunque si dura un poco más no es alarmante.
  • El equipo de especialistas administrará gotas antibióticas y antiinflamatorias para evitar posibles infecciones y reducir la inflamación causada por la intervención quirúrgica. Asimismo, el paciente recibirá una pauta para seguir con este tratamiento en gotas en su casa durante los días posteriores a la intervención.
  • Los pacientes operados de cataratas deben llevar gafas de sol para proteger los ojos del sol y de la claridad. Estas lentes además protegen los ojos del polvo, partículas o pequeños fragmentos que pueden introducirse en los ojos en un golpe de aire o viento.
  • Es conveniente llevar a cabo la intervención cuando no haya procesos catarrales o gripales en curso para evitar, fundamentalmente, que el enfermo tosa o estornude, dado que después de la cirugía de cataratas hay que evitar los movimientos bruscos con la cabeza.
  • También hay que evitar tumbarse boca abajo, hacer grandes esfuerzos físicos o levantar mucho peso para que el ojo no sufra presión adicional.
  • Hay que evitar frotarse los ojos o tocarse demasiado alrededor de los mismos. En este sentido, el paciente debe tener cuidado con agentes irritantes (productos de limpieza, perfumes, ambientadores…) que puedan agredir el ojo o provocar el gesto reflejo de frotarse al notar la molestia.
  • No obstante, los pacientes operados de cataratas pueden ducharse o bañarse en casa teniendo cuidado de que no entre agua o jabón en los ojos. La irritación causada por estos elementos no es grave, pero conviene evitarla en estos días en los que el ojo está más sensible.
  • Después de la operación de cataratas hay que esperar a que la vista se acomode por completo antes de conducir; lo que suele ocurrir dentro de las 24 horas siguientes a la intervención.
  • Para evitar infecciones, también es recomendable evitar bañarse en el mar, la  playa o la piscina. Tampoco se debe hacer uso de saunas, jacuzzis o duchas de polideportivos o gimnasios.

 

La vida después de operarse de cataratas

Las cataratas deterioran la visión y calidad de vida progresivamente, de manera que la mejoría verdaderamente se nota después de operarse. “Los pacientes acuden a nuestra consulta porque notan que progresivamente han ido viendo peor, aunque no sepan que tienen cataratas. Tras la operación es cuando te cuentan que ven nítidamente, que aprecian mejor los colores y que los blancos vuelven a ser blancos otra vez, ya que hasta ese momento veían todo en un tono más ocre”, cuenta el Dr. Fernández en este vídeo.

Desde los primeros días, el paciente puede hacer vida normal, ver la televisión, trabajar con el ordenador… aunque si hay cataratas en los dos ojos lo más habitual es que el cirujano opere con un intervalo de una semana o diez días.

Esta mejoría en la visión se traduce en una mejor calidad de vida, ya que pueden leer, conducir y desenvolverse en su vida cotidiana con un riesgo mucho menor de accidentes. Según la estadística, los pacientes operados de cataratas ven reducido su riesgo de mortalidad asociado a accidentes en un 40%; sus probabilidades de fracturarse la cadera tras una caída descienden un 16% y las de tener un accidente de tráfico bajan un 13%.

Si necesitas operarte de cataratas, pide cita en Vissum.

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