lentillas de fantasíaSeguro que ya te has dado cuenta. El espíritu de Halloween está por todas partes y cientos de personas están pensando o ultimando los detalles de sus disfraces. Para hacerlos aún más terroríficos, ponemos en marcha un verdadero despliegue de imaginación en los atuendos, el maquillaje y los complementos, entre los que han cobrado una gran relevancia las lentillas de fantasía.

Estas lentes de contacto cosméticas usadas en Halloween, Carnaval y fechas similares se caracterizan por alterar la apariencia de la forma y el color del iris humano, imitando las características de ciertos animales, personajes de terror o seres fantásticos.

La tentación de usar este tipo de lentillas de fantasía es prácticamente irresistible, ya que confieren el toque perfecto para los disfraces de Halloween o Carnaval. No obstante, es importante prestar especial atención a estos complementos. Al fin y al cabo van a introducirse en el ojo y pueden ocasionar problemas de diversa consideración si no se escogen lentes seguras o si no se usan correctamente.

Hay muchos usuarios que recurren a lentes de contacto cosméticas compradas en Internet, mercadillos, bazares o tiendas de disfraces que no han pasado por ningún tipo de control sanitario y cuyo uso no está supervisado por ningún especialista, en este caso un óptico- optometrista. El hecho de que solo vayan a usarse durante unas horas y el precio, normalmente muy barato, hacen que el comprador baje la guardia y se olvide de que las lentes de contacto, independientemente de que su uso vaya a ser cosmético y puntual, son fundamentalmente productos sanitarios y que como tales deben cumplir una serie de normas que garanticen, como mínimo, su seguridad.

“Por regla general, los usuarios de lentes de contacto no son conscientes de lo que un mal uso puede ocasionar y dejan de observar muchas normas que pueden perjudicar su salud ocular. Esta falta de precaución se incrementa cuando se trata de personas que van a ponerse lentes de contacto de manera puntual para disfrazarse. En esos casos la percepción del riesgo desaparece por completo y ahí está el peligro”, reflexiona Magdalena García, responsable de la Unidad de Contactología de Vissum Alicante quien, no obstante, entiende que la solución está en dar el toque final a nuestros disfraces con lentillas de fantasía adecuadas.

Qué debes saber si quieres usar lentillas de fantasía

Busca asesoramiento profesional

Los ojos no son todos iguales; ni siquiera los dos de la misma persona lo son. De esta manera, la lentilla que encaja en un paciente no tiene necesariamente que irle bien a otro. El óptico-optometrista es quien puede indicarte qué tipo de lente de contacto necesitas y, lo que es más importante, indicarte si eres apto para llevarlas, ya que hay personas que por diversos motivos no pueden hacerlo. Este tipo de valoración, que incluye un periodo de adaptación y aprendizaje para su manipulación, es necesaria antes de que el usuario comience a llevar lentes de contacto, cosméticas o no.

Las lentillas deben estar totalmente personalizadas para cada ojo. De hecho, ese es el sentido de diferenciar entre ojo derecho e izquierdo independientemente de que en ambos haya el mismo problema visual o la misma graduación. “Las lentes de contacto cosméticas de las que hablamos, las que se compran en cualquier establecimiento o por Internet para estas fechas especiales, no han pasado los controles de calidad mínimos, están fabricadas en serie y son iguales para todo el mundo. Llevar unas lentillas que no se ajustan a la medida de tu ojo puede ocasionar úlceras corneales responsables a su vez de problemas visuales muy serios si se infectan o se complican. Llevar lentes de contacto de una medida inadecuada es peor que llevarlas mal graduadas”, apunta nuestra experta.

Graduación de lentillas de fantasía

Habitualmente, las lentillas de fantasía para disfraces se venden sin graduación, de manera que si tienes un defecto de refracción (miopía, astigmatismo o hipermetropía), estas lentes de contacto no te lo corregirán. Existe la posibilidad de graduar las lentillas cosméticas, pero ha de hacerlo un profesional y resultan más costosas que las normales. Hay quien por ahorrar un poco de dinero se pone las lentillas cosméticas encima de las suyas graduadas. No sigas su ejemplo; no solo no verás bien y además puedes dañarte la superficie ocular. Según explica García, “las lentes de contacto reducen la oxigenación natural de la córnea, por eso las llevamos durante un número limitado de horas. Si además de la lente graduada ponemos encima la lentilla cosmética estamos redoblando ese efecto de falta de oxígeno”. Por lo tanto, sobra decir que tampoco debes compartir tus lentillas cosméticas o dormir con ellas puestas. “Estos trucos para ahorrar acaban pasando una factura muy alta”, resume nuestra especialista.

Uso puntual

No las lleves más horas de las estrictamente necesarias. Las lentes de contacto de fantasía suelen ser demasiado rígidas y tienen menos transparencia que las convencionales. Estos factores limitan la oxigenación y el paso de la luz hacia el ojo en mayor medida que las normales. Por eso, las lentillas cosméticas están concebidas para llevarse solo en momentos puntuales y durante un margen de horas bastante estrecho. No alargues este plazo, incluso aunque no notes ninguna molestia. Hacerlo puede ocasionar irritación ocular, inflamación de la córnea, conjuntivitis, reacciones alérgicas, falta de oxigenación de la superficie ocular, lesiones corneales, ulceraciones… de diversa gravedad.

HalloweenHigiene y mantenimiento

Las lentes de contacto cosméticas requieren las mismas medidas de limpieza y conservación que las lentillas convencionales. Los usuarios de gafas y lentes correctoras ya están familiarizadas con estas pautas; pero no ocurre lo mismo con los que no tienen defectos de refracción, que tienden a ser menos cuidadosos.

“Normalmente, los que recurren a lentes de contacto de fantasía las guardan de cualquier manera en su estuche hasta la siguiente ocasión de disfrazarse. Entonces las sacan del líquido en el que han estado metidas y, sin ningún proceso de limpieza previo, se las vuelven a meter en el ojo. Esto es una temeridad”, avisa nuestra responsable de contactología Vissum Alicante.

Básicamente, los cuidados de las lentes de contacto cosméticas se cuidan y conservan de igual forma que las correctoras. Es necesario lavarse las manos con agua y jabón antes de manipular las lentillas, secarnos bien con un paño o toalla que no suelte pelusa y guardar cada lente completamente sumergida en solución preservadora (nada de agua, solución salina o preparados caseros) en su espacio del estuche portalentes con cuidado de no pillarlas con la tapa. Si las vamos a usar en más de una ocasión, hay que lavarlas antes de ponérselas con productos adecuados prescritos por un profesional.

Maquíllate… y desmaquíllate

Retirar el maquillaje de los ojos es fundamental para evitar problemas oculares de diversa índole. Además el maquillaje típico de fiestas como Halloween se caracteriza por ser excesivo y poco habitual. Pinturas con mucha cera o aceites, purpurina, talco, sangre artificial, pestañas postizas, prótesis pasa simular heridas o cicatrices, pegamento… todos estos elementos pueden causar reacciones alérgicas e irritaciones oculares y debes evitar a toda costa que entren en contacto con tus lentillas de fantasía. Por este motivo, debes ponerte las lentes de contacto cosméticas antes antes de disfrazarte y maquillarte y quitártelas antes de desprenderte del maquillaje y del resto de accesorios del disfraz, como son pelucas, postizos, pintura especial… ya que pueden soltar partículas dañinas para tus ojos, especialmente si quedan atrapadas entre la superficie ocular y la lente. Asimismo, debes tener especial cuidado de no frotarte los ojos mientras las llevas puestas.

Quítatelas si…

Si a pesar de haber seguido las pautas correctas notas sequedad ocular, lagrimeo, irritación, sensación de arenilla o cuerpo extraño dentro del ojo, si se te ponen los ojos muy rojos o si notas dolor al llevarlas o retirarlas… no aguantes hasta el final de la fiesta; debes quitártelas cuanto antes para lo que puede ser una irritación leve no se convierta en algo más serio. En este sentido, Magdalena García, apunta que “existe la falsa idea de que las úlceras en la córnea cicatrizan muy rápido y se curan muy bien, pero no es así. Lo normal es que si se tratan correctamente y a tiempo evolucionen favorablemente, pero el tratamiento suele ser largo y molesto. Por otro lado, no es nada raro encontrar casos que se complican y acaban en infecciones de difícil solución que pueden acarrear secuelas de diferente alcance; incluso se puede dar una pérdida considerable de la visión”. Finalmente, algunos de estos procesos infecciosos pueden resultar en fotofobia o en la imposibilidad de llevar lentes de contacto nunca más.

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