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Desprendimiento de vítreo; qué es y cómo se trata

desprendimiento de vítreoEl humor vítreo es una sustancia transparente de textura gelatinosa que se encarga de dar forma y consistencia el globo ocular. Además de rellenar el interior del ojo, el humor vítreo se encarga de proteger el ojo de los daños causados por posibles traumatismos y de hacer de soporte homogéneo y firme para que las imágenes  se reflejen en la retina de manera nítida. El desprendimiento de vítreo es uno de los problemas más frecuentes que pueden afectar a esta zona del ojo. Por regla general, el desprendimiento de vítreo no reviste gravedad, aunque sí puede ocasionar mucha alarma en quien lo sufre porque puede ser consecuencia de una cirugía de cataratas o ser un signo previo a un desprendimiento de retina.

 

En qué consiste el desprendimiento de vítreo

Como consecuencia del paso de los años, el humor vítreo va perdiendo su consistencia gelatinosa y empieza a volverse más líquido y más móvil a partir de los 50 años. Esta mayor movilidad, el humor vítreo encoge y esto hace que la membrana hialoidea (la envoltura transparente del humor vítreo) pierda los puntos de anclaje con la retina y se separe de esta capa que tapiza la parte posterior del ojo en su cara interna.

 

Por qué se produce el desprendimiento de vítreo

Además del proceso normal de envejecimiento, el humor vítreo puede separarse de la retina por otros motivos:

Cirugía ocular

Aunque no es frecuente, en ocasiones el desprendimiento de vítreo puede surgir como complicación de una cirugía de cataratas.

Traumatismos oculares severos

Procesos inflamatorios, como la uveítis. Esta enfermedad de los ojos se caracteriza por la inflamación de la úvea, una capa situada en la zona intermedia del ojo. La uveítis puede afectar a una o varias partes de la úvea: el iris (la zona pigmentada que da color a nuestros ojos), el cuerpo ciliar (la estructura encargada de generar el líquido que mantiene la presión intraocular) o la coroides (la capa vascularizada que se encuentra justo por debajo de la retina).

Alta miopía o miopía magna

Los altos miopes; es decir, los que necesitan una graduación a partir de seis u ocho dioptrías para ver correctamente, tienen un globo ocular más grande y abombado de lo normal. Este agrandamiento ejerce una tracción sobre las estructuras oculares internas que pueden acabar desprendiéndose o desgarrándose a causa de esa tirantez. De hecho, la miopía magna es uno de los factores de riesgo más relevantes de desprendimiento de vítreo, pero también de desprendimiento de retina.

 

Síntomas del desprendimiento de vítreo

El síntoma más habitual del desprendimiento de vítreo es el de visión borrosa. No obstante, se trata de un síntoma muy inespecífico, por lo que los pacientes deben prestar especial atención a la aparición de fotopsias (destellos luminosos que duran varios segundos y que se perciben sobre todo por la noche o en ambientes con escasa iluminación) y de moscas volantes, también llamadas miodesopsias.

Las moscas volantes son pequeños fragmentos de humor vítreo que se desprenden de su lugar y, en lugar de volverse completamente líquidos, no llevan a disolverse por completo, quedando en suspensión dentro del globo ocular.

Se llaman moscas volantes porque son pequeñas manchas o hilos de color oscuro o directamente negro que parecen flotar o volar dentro del ojo. Se desplazan al mismo tiempo que movemos los ojos e interfieren en la visión normal.

 

Tratamiento del desprendimiento de vítreo

El desprendimiento de vítreo es un fenómeno asociado al envejecimiento y no suele revestir gravedad, a pesar de que a veces puede crear cierta alarma en los pacientes que experimentan moscas volantes de cierto tamaño o destellos muy frecuentes.

De esta manera, no suele requerir tratamiento específico, aunque sí es recomendable acudir regularmente al oftalmólogo para comprobar la evolución de las miodesopsias y los destellos y diferenciar estos episodios banales del desprendimiento de vítreo posterior, una circunstancia que sí requiere atención oftalmológica urgente.

Básicamente, el desprendimiento de vítreo posterior ocasiona manchas más grandes y numerosas que las moscas volantes normales y aparecen repentinamente en el campo visual. Además, el paciente suele referir una pérdida de visión significativa, mientras que con las miodesopsias ve correctamente, salvo por la interferencia de las pequeñas sombras oscuras.

Asimismo, el control del desprendimiento de vítreo es necesario porque sufrirlo en un ojo multiplica el riesgo de experimentarlo en el otro y porque al desprenderse puede arrastrar consigo la retina o desgarrarla, en cuyo caso hay que intervenir rápidamente.

Asimismo, este trastorno está muy relacionado con  otras patologías como la uveítis la miopía magna, una condición visual que a su vez está estrechamente vinculada al desprendimiento de retina.

El desprendimiento de retina es una urgencia oftalmológica de primer nivel cuya única solución es quirúrgica. Por su parte, la uveítis puede afectar a la visión de manera permanente y acabar incluso en ceguera si no se trata correctamente.

En cualquier caso, hay pacientes en los que el desprendimiento de vítreo se vuelve especialmente molesto o interfiere en su visión de manera importante.

En estos casos, los oftalmólogos pueden optar por disolver las moscas volantes con láser o realizar una intervención llamada vitrectomía, intervención que se vuelve absolutamente necesaria si el desprendimiento de vítreo va acompañado de hemorragias procedentes de zonas anexas que, al contrario que el humor vítreo, sí están vascularizadas.

 

En qué consiste la vitrectomía

La vitrectomía es una intervención quirúrgica que consiste en eliminar el humor vítreo del interior del ojo y sustituirlo por una solución transparente y estéril que haga las mismas funciones que la sustancia gelatinosa.

Las situaciones más frecuentes que suelen requerir de esta técnica son aquellas en las que el gel vítreo sufre una hemorragia densa, por degeneraciones, inflamaciones o infecciones intraoculares. También se utiliza en desprendimientos de retina, en casos de retinopatía diabética, de agujeros maculares, por complicaciones en intervenciones de cataratas, en problemas derivados de ojos miopes magnos o algunas complicaciones asociadas a uveítis.

La vitrectomía es una intervención ambulatoria que se lleva a cabo con anestesia local y que no suele durar más de hora y media. Después de la intervención, el oftalmólogo prescribe un tratamiento a base de gotas antiinflamatorias, antibióticas y colirios dilatadores de la pupila. La duración de esta pauta terapéutica dependerá de la evolución del paciente después de la operación.

Si necesitas consultar con un oftalmólogo, pide cita en Vissum Madrid, Alicante o Albacete.

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