DMAE: Respuestas y nuevos tratamientos

La doctora Marta Figueroa, directora médica de VISSUM Madrid, y expresidenta de la Sociedad Española de Retina y Vítreo, da respuestas a las preguntas más habituales sobre la Degeneración Macular Asociada a la Edad.

¿QUÉ ES LA DMAE?

La Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE) es la causa más frecuente de pérdida de visión severa en pacientes con edad superior a 50 años. Es una enfermedad degenerativa que afecta a personas de edad y que se manifiesta de dos formas diferentes: seca o atrófica; y exudativa o húmeda.
En la primera se produce una pérdida de visión lenta y progresiva, y en la segunda la pérdida de visión es súbita: de repente el paciente nota que ha perdido visión, ve una mancha en su campo visual o nota sensación de distorsión de las imágenes.

¿SE CONOCEN LAS CAUSAS?

Por desgracia no se conoce con exactitud cuál es la causa de la DMAE. Es una enfermedad multifactorial, intervienen muchos factores y el fundamental es la edad: los tejidos envejecen, y entre ellos la retina. Se sabe que hay una cierta relación con factores genéticos, y por ello se están estudiando distintos genes que pueden estar implicados en la aparición de la enfermedad.

También se sabe que es importante la alimentación, que la toma de antioxidantes, de sustancias como la vitamina D, E, zinc, provitamina A, como son la ceasantina y la teofilina…, evitan la progresión de la enfermedad hacia fases avanzadas. No obstante todavía es como un puzzle, en el que hay muchos factores y aún no sabemos bien cómo colocarlos para encontrar una solución definitiva a esta enfermedad.

¿AUMENTA SU INCIDENCIA EN LA POBLACIÓN?

La incidencia de la Degeneración Macular Asociada a la Edad está aumentando, y esto ocurre por el envejecimiento de la población, de hecho la prevalencia de esta enfermedad en la población puede ser de aproximadamente un 2%, y alcanza casi un 20% cuando hablamos de personas con edad superior a 70 años.

Esto quiere decir que a medida que avanzamos en edad, el riesgo de padecer DMAE es muy alto. Es muy bajo cuando se tienen 45 años, realmente es inusual que aparezca a esta edad; es más frecuente a partir de los 50, y mucho más a partir de los 60, 70 y 80.

¿QUÉ SUCEDE CON LA EDAD?

Primero, hay un envejecimiento de los tejidos, y una serie de factores genéticos de desgaste de las células de la retina que también pueden influir en la aparición de esta enfermedad.

¿SE PUEDE PREVENIR?

El tratamiento de la DMAE implica dos vertientes: por un lado la prevención, tomar algo que evite que aparezca o que progrese; y por otro lado el tratamiento en sí de la enfermedad, cuando ha alcanzado unas fases más avanzadas.

Para la prevención es muy importante la toma de antioxidantes. Esto se puede hacer bien tomando una alimentación rica en fruta y verdura, sobre todo verdura verde como grelos, espinacas o brócoli, que tienen mucho pigmento verde, donde hay dos elementos muy importantes pro-vitamina A, como son la ceasantina y la teofilina. También podemos encontrar este tipo de pigmentos en la yema del huevo.

Es bueno tomar alguna nuez al día, porque tiene vitamina E, que también es un antioxidante, y en general hacer una dieta sana como solemos tener en los países mediterráneos. También la ingesta de pescado azul es nos puede ayudar a intentar evitar que tengamos esta enfermedad.

¿CUÁLES SON LOS TRATAMIENTOS?

Una vez que la enfermedad aparece -y puede hacerlo en dos formas, seca o húmeda-, necesitamos ya tratamientos de estas fases avanzadas de la DMAE.

Por desgracia, hoy en día para la forma seca aún estamos en fase de investigación y no tenemos tratamientos comercializados. Se intenta encontrar alguno que sea realmente útil para esta forma de la enfermedad, que es lenta y progresiva en pérdida visual. Para la forma exudativa tenemos tratamientos que son muy efectivos y todos ellos consisten en la inyección de fármacos (antiangiogénicos) dentro de la cavidad vítrea.

Esta inyección se hace con unas agujas muy finas, poco molestas, aunque siempre es incómodo para el paciente que tenga que ser inyectado regularmente en el ojo, porque incomoda su vida, pero la realidad es que los tratamientos son muy eficaces.

Dentro de los tratamientos disponibles, las herramientas que tenemos más útiles son los tratamientos antifactor de crecimiento endotelial vascular, para la forma húmeda de la DMAE. En esta modalidad se produce el factor que se llama de crecimiento endotelial vascular, y nosotros lo que hacemos es utilizar una serie de medicamentos que bloquean ese factor.

Son anticuerpos que se unen eficazmente a esta molécula libre, bloqueándola e impidiendo que activen la formación de vasos anormales, que es lo típico en esta forma de la enfermedad. Esos vasos anormales, por desgracia, permiten que se acumule líquido dentro y por debajo de la retina, y nosotros, con la medicación hoy día disponible, podemos conseguir bloquear ese factor, impedir que esos vasos crezcan, y que se acumule líquido.

Hay distintos tipos de fármacos que están aprobados para su uso intravítreo en la DMAE; unos tienen efectos más duraderos que otros, unos han sido investigados hace años, otros más recientemente, pero todos ellos producen unos resultados muy buenos, consiguiendo la inactivación de las membranas en aproximadamente el 90% de los ojos.

El problema es que son tratamientos temporales. Como he dicho aplicamos anticuerpos que tienen un efecto de 1 o 2 meses, pero después desaparecen de la cavidad vítrea y vuelve a actuar ese factor de crecimiento endotelial vascular que es el que produce el crecimiento de las membranas y el acúmulo de líquido. Se está trabajando en obtener sistemas de medicación retardada de este medicamento para no tener que pinchar tan frecuentemente, e incluso otras formas de tratamiento, como puede ser inyectar células en el ojo, y que sean las propias células las que produzcan la medicación y no tener que reinyectar con tanta frecuencia en un ojo. Por suerte, a pesar de las inyecciones repetidas, son medicamentos muy bien tolerados.
El tratamiento de la DMAE no admite esperas: en el momento en que se reactiva la enfermedad, o incluso antes, es imprescindible tratarla de forma apropiada para evitar pérdidas de visión irreversibles.

Los tratamientos antiangiogénicos que hemos comentado son sólo para la forma exudativa o húmeda de la Degeneración Macular, que es donde más se ha investigado porque es la forma más agresiva de la enfermedad, la que produce un alto porcentaje de pacientes con pérdida de visión muy severa por encima de los 50 años, y la que asusta al paciente porque pasa de tener una vida normal a tener un defecto en la visión central que es muy limitante. Pero una vez alcanzado un nivel ya muy bueno de resultados con estos tratamientos antiangiogéncios, se está investigando también sobre posibles tratamientos para la DMAE en su forma atrófica o seca.

Es una enfermedad menos agresiva, el paciente nota progresivamente una pérdida de visión, pero no de forma tan acusada. Hoy en día se están estudiando medicamentos por vía oral, aplicados en forma tópica en el ojo, e inyecciones intravítreas de distintos fármacos, en un intento de conseguir estabilizar esta enfermedad, que no vaya a más. Algunos resultados incluso muestran mejoría, reducción de las áreas de atrofia de la retina con estos tratamientos.

Todavía estamos en fase muy precoces, y no esperamos tener medicamentos que puedan ser ya comercializados para administrar a nuestros pacientes hasta dentro dentro de unos años, pero hay áreas de estudio realmente interesantes en el campo de la Degeneración Macular Asociada a la Edad.

Nuevo centro

MIRASIERRA

mirasierra

Pida cita ahora