El rechazo de los portátiles por Font de Mora subleva a docentes y oftalmólogos

Profesionales de la salud visual acusan al conseller de crear alarma social al vincular la miopía con el ordenador y el profesorado teme que los alumnos saldrán perjudicados.

La negativa del conseller de Educación, Alejandro Font de Mora, a financiar los ordenadores portátiles para los alumnos de quinto de Primaria de toda la Comunidad Valenciana frente al resto de autonomías que sí lo están haciendo con los fondos estatales del plan Escuela 2.0, ha sublevado a partes iguales a las comunidades académica y científica de la provincia porque el máximo responsable educativo vincula su rechazo a que el tamaño de diez pulgadas de los portátiles provocará miopía en los escolares y aumentará el fracaso escolar.

“No existe ninguna evidencia científica que avale efectos secundarios significativos de los ordenadores sobre la función ocular y mucho menos referidos a la miopía. Decir eso es alarmante para la sociedad, inexacto e incorrecto”. Jorge Alió, catedrático de Oftalmología de la Universidad Miguel Hernández de Elche y miembro de la prestigiosa Academia Ophthalmologica Internationalis (AOI) -entre otras muchas distinciones-, además de director médico del Instituto Oftalmológico Vissum de Alicante, fue tan rotundo en sus apreciaciones como el jefe del servicio de Oftalmología del Hospital General de Alicante, José Belmonte, a su vez presidente honorario de la Sociedad Española de Cirugía Ocular: “El uso continuado de cualquier ordenador provoca una batería de síntomas que no son significativos y hoy en día no se sabe porqué evoluciona la miopía. Aunque quisiéramos provocarla los oculistas no lo conseguiríamos”.

En la Universidad de Alicante, el coordinador de la Clínica Optométrica de Óptica, Valentín Viqueira, coincide plenamente: “A día de hoy no hay evidencias concluyentes de una relación directa entre la miopía infantil y el empleo de pantallas, ya sean ordenadores, televisores o videoconsolas”, precisó. Todos ellos rechazan los argumentos de Font de Mora, avalados por un informe de la Fundación Oftalmológica del Mediterráneo, bajo el patronazgo de la Generalitat desde el año 1999 y que funciona con un concierto con la Conselleria de Sanidad, de la que recibe pacientes de la red pública.

“Los ordenadores acaban de aparecer en el mundo y de la miopía escolar se habla desde el XIX. Entonces se les condenaba a no estudiar”, ironizó Belmonte, mientras Alió insistió en que “la medicina se basa en la demostración, lo demás pueden ser opiniones religiosas o políticas, pero sin evidencia científica alguna”. Para ambos, demonizar los ordenadores es como “poner puertas al campo de la evolución” o “sacar las cosas del tiesto”.

Tampoco los representantes de las AMPA y de los docentes recibieron mejor la negativa de Font de Mora al convenio estatal que ofrece 11 millones para dotar de portátiles a los alumnos a partir de los 10 años y hasta los 14. “Todos estamos pagando la falta de inversión en la pública con los peores porcentajes de fracaso escolar y la pérdida, ahora, de las nuevas tecnologías en el aula”, dijo Gemma Piqué, presidenta de la Confederación de AMPA Gonzalo Anaya. Laura Oliva, portavoz de los directores de Secundaria, resumió el sentir de su colectivo con dos palabras: “Indignación y estupor”. “Es una decisión equivocada y perjudicial para los alumnos” añadió. Su homólogo en Primaria, Jaime Quiñones, puso el acento en que el resto de autonomías “ya tiene internet en el aula y nosotros todavía andamos con un aula de internet para todos, no podemos estar más atrás y son los mismos portátiles que usa el resto de Europa. Siempre se podría ampliar la letra en la pantalla, ¿no?”, se preguntó.

Las protestas por este motivo se fundieron ayer con la movilización en apoyo del director del Instituto Las Norias de Monforte del Cid, José Luis Santiago, sobre el que pesa una sanción de 20 días sin empleo y sueldo por permitir en su centro una foto del conseller boca abajo el curso pasado, a raíz de las protestas contra la política educativa de Font de Mora por obligar a dar Educación para la Ciudadanía en inglés. Un centenar de profesores reclamaron en el instituto la retirada del expediente portando fotos del conseller boca abajo: “Es un atentado contra la educación. Hoy soy yo y mañana puede ser cualquiera”, señaló Santiago.

También se concentraron en los institutos Altaia de Altea, Callosa d’En Sarrià y l’Arabí de l’Alfàs del Pi. En el colegio El Palmeral de Alicante vincularon la pérdida de los portátiles con el expediente al director de Monforte: “Nos solidarizamos con él porque quien actúa con miopía política es el conseller”, declaró el director, Fernando Fernández.

Fuente: Diario Información

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