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Conjuntivitis

¿QUÉ ES LA CONJUNTIVITIS?

La conjuntivitis es la inflamación de la conjuntiva, fina membrana transparente que cubre el interior de los párpados y parte del globo ocular. Es una mucosa externa del organismo expuesta a múltiples agente irritantes y gérmenes. Cuando no es suficiente con la función protectora que naturalmente realizan las lágrimas, diluyendo y eliminando estos agentes externos, ésta se inflama.

En función de las causas que la originen las conjuntivitis, estas podrán ser alérgicas, bacterianas o víricas. Existen también otros tipos  que pueden estar producidos por hongos, o debidos a una exposición a determinados productos químicos, como el cloro.

En la gran mayoría de los casos las conjuntivitis no suelen revestir importancia para la salud visual del paciente, aunque algunos tipos producidas por bacterias y hongos (afortunadamente muy raros) pueden tener consecuencias devastadoras.

 

SÍNTOMAS DE CONJUNTIVITIS

  • Sensación de arenilla
  • Escozor y quemazón
  • Cuerpo extraño
  • Enrojecimiento ocular
  • Picor de ojos
  • Lagrimeo
  • Hinchazón de párpados
  • Sensibilidad a la luz (fotofobia)
  • Legañas (diferente según la causa verde-amarillenta en bacterianas, acuosa en la vírica, mucosa en la alérgica)

CAUSAS Y FACTORES DE RIESGO DE LA CONJUNTIVITIS

Las principales causas son los alergenos, y las infecciones por virus o bacterias.

Tipos de conjuntivitis: 

  • La conjuntivitis alérgica es muy común y suele producirse en primavera y a principios de verano, debido a que es en esta época cuando muchas plantas liberan polen que provocan alergias.
  • La conjuntivitis bacteriana es la producida por bacterias, y suele durar de media entre 7 y 10 días.
  • La conjuntivitis vírica es la más común y se produce por la infección de un virus. Su duración suele ser de una o dos semanas y son muy contagiosas, por eso es necesario lavarse las manos cada vez que se toque el ojo, no compartir los productos de higiene personal, y limpiarse varias veces al día las secreciones del ojo. Por lo general comienza en un ojo y posteriormente se contagia al otro sino se tiene especial cuidado.
  • Conjuntivitis por hongos.
  • Conjuntivitis por exposición a productos químicos (como el cloro).

¿SE PUEDE PREVENIR LA CONJUNTIVITIS?

  • En las conjuntivitis alérgicas se debe evitar la exposición al alergeno.
  • En las conjuntivitis víricas, debido a su extremada contagiosidad se hace obligatorio el lavado de manos tras manipular el ojo afecto y el uso individualizado de toallas, almohadas, productos de higiene y cosmética.
  • Los usuarios de lente de contacto deben desechar las que hayan podido emplear durante el cuadro y no deben reponerlas hasta la completa resolución del cuadro.

TRATAMIENTO DE LA CONJUNTIVITIS

La duración de una conjuntivitis puede ser también muy variable según la causa de la misma.

  • Conjuntivitis alérgicas: debemos principalmente evitar estar el contacto con el factor que nos provoca la alergia (polen, ácaros, polvo, mascotas…).  No debemos en ningún caso frotarnos los ojos, pues en casos extremos llegamos a dañar la córnea.El tratamiento suele ser a base de lavados con suero fisiológico y lágrimas artificiales varias veces al día, y colirios antihistamínicos y corticoides. En algunos casos también se prescriben antihistamínicos orales.
  • Conjuntivitis bacterianas: tratamiento con antibióticos tópicos, en colirio,  durante una semana. Existen cuadros muy severos como las conjuntivitis gonocócicas, con una evolución muy severa en pocas horas e incluso riesgo de perforación de la córnea. Ante un diagnóstico de conjuntivitis bacteriana con mala evolución a las 24-48h de iniciado el tratamiento antibiótico, debe consultarse inmediatamente con un oftalmólogo.
  • Conjuntivitis víricas: el tratamiento va destinado a aliviar los síntomas, no alterando su evolución los medicamentos prescritos. Se prescriben lavados con suero fisiológico y lágrimas artificiales, y antibióticos para evitar la sobreinfección bacteriana que puede ser mucho más grave. En ocasiones, una reacción inmune individual muy fuerte puede dar lugar a un cuadro muy florido con aparición de infiltrados subepiteliales, reacción cicatricial a nivel corneal, y pseudomembranas de fibrina en el interior de los párpados que prolongan el cuadro en el tiempo y precisan tratamiento con corticoides tópicos, que deberán ser estrechamente supervisados por un oftalmólogo.