Diplopía o visión doble

¿QUÉ ES LA DIPLOPÍA O VISIÓN DOBLE?

La diplopía o visión doble es la situación en la que observamos dos imágenes en vez de una. En la mayoría de los casos se debe a que los ojos no están alineados y la visión doble desaparece al tapar un ojo. Las imágenes pueden estar una al lado de la otra (diplopía horizontal), una encima de otra (diplopía vertical) o en diagonal (diplopía oblícua).

¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS?

Si la visión doble aparece bruscamente resulta muy incómoda e invalidante, y obliga al paciente a guiñar un ojo para poder manejarse. En algunos casos se corrige o mejora girando la cabeza en alguna posición concreta, por lo que observaríamos que el paciente presenta un tortícolis compensador.

En diplopías intermitentes o de largo tiempo de evolución el paciente refiere que se cansa al leer, o que está incómodo realizando algunas tareas y mejora guiñando un ojo, no siendo a veces clara la visión doble.

CAUSAS Y FACTORES DE RIESGO

La principal causa es que los ojos no están alineados, que exista un estrabismo. Es posible que se deba a un estrabismo antiguo que empeore con el tiempo generando la visión doble, que al principio suele ser intermitente y va aumentando la frecuencia de los episodios.

Si la visión doble aparece bruscamente hay que examinar al paciente de forma urgente porque la causa puede ser neurológica: lesiones cerebrales que afectan a los nervios encargados de mover los músculos oculares.

PREVENCIÓN

Para evitar que aparezca una visión doble por alteraciones oculares es fundamental que el paciente lleve la graduación apropiada en gafa, lente de contacto o mediante cirugía refractiva, y que se someta a revisiones oftalmológicas periódicas para detectar y tratar cualquier factor predisponente, como el estrabismo.

Para evitar la aparición de enfermedades neurológicas que producen diplopía, se debe consultar ante cualquier síntoma llamativo y llevar una vida sana controlando los factores de riesgo cardiovascular.

TRATAMIENTO

Tras la evaluación oftalmológica completa se decidirá si la causa es neurológica y requiere estudios complementarios para evaluar el sistema nervioso, u ocular.

Algunas diplopías neurológicas mejoran espontáneamente, pero en algunos casos se puede acortar el plazo de recuperación y mejorar los resultados a largo plazo mediante la inyección de toxina botuilínica. En casos muy agresivos es preciso cirugía.

En las de causa oftalmológica, se valora y se ofrece al paciente la opción de mejorar con gafas con cristales espaciales llamados prismas, inyección de toxina botulínica en casos seleccionados, terapia visual en casos seleccionados y cirugía de los músculos extraoculares.