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Lagrimeo o epífora

¿QUÉ ES EL OJO LLOROSO O EPÍFORA?

El ojo lloroso, también llamado epífora ocular, es el lagrimeo continuo que sufren muchos adultos. Es uno de los síntomas que más consultas ocasiona al oftalmólogo.

Este lagrimeo es debido bien a un exceso de producción de lágrima, o a la alteración en el drenaje lagrimal. En este caso,  la causa más frecuente es que el canal lagrimal esté obstruido como consecuencia de una inflamación, de una infección o de una enfermedad.

Aunque parezca una contradicción, cuando se sufre síndrome de ojo seco, bien hiposecretor o evaporativo, se produce una sobreestimulación  de la glándula lagrimal (por irritación ocular secundaria a la falta de lubricación) que produce un lagrimeo excesivo.

SÍNTOMAS 

  • El ojo llora más de lo habitual.
  • En algunos casos, cuando existe obstrucción en el drenaje, puede producirse una infección del saco lagrimal o lo que se conoce como dacriocistitis, con enrojecimiento, dolor e inflamación del canto interno del ojo.

CAUSAS Y FACTORES DE RIESGO

Las causas de lagrimeo pueden ser debidas tanto a un aumento en la producción lagrimal, como en casos de:

  • Malposiciones palpebrales que producen irritación ocular y un lagrimeo reactivo
  • Irritación de polo anterior secundario (traumatismo, abrasión corneal, roce continuo de pestañas…triquiasis, distriquiasis, entropión), presencia de cuerpo extraño
  • Síndrome de ojo seco por sobreestimulación refleja de la glándula lagrimal
  • Infecciones, alergia, traumatismos

O a una obstrucción o insuficiencia del sistema de drenaje (más frecuente en personas mayores de 60 años y más en mujeres), de carácter funcional (malposiciones palpebrales que impiden una correcta recogida de la lágrima, principalmente ectropión; o por fallo del mecanismo de la bomba de drenaje (por malposiciones palpebrales o por paralisis faciales); o alteraciones nasales), o de carácter obstructivo (obstrucción de punto lagrimal, obstrucción de la vía lagrimal a cualquier nivel).

TRATAMIENTO

El tratamiento va a depender del tipo de lagrimeo:

  • Primero se debe valorar la superficie ocular para descartar problemas que puedan ocasionar una hiperproducción de lágrimas, muchos de los cuales pueden ser tratados con colirios tópicos.
  • En casos de obstrucción en el conducto nasolagrimal, el tratamiento es en su mayoría quirúrgico. La intervención se llama dacriocistorrinostomía (DCR). Esta técnica consiste en crear un nuevo paso (by-pass) entre el saco lagrimal y la nariz, para que las lágrimas lleguen a la misma sin pasar por la zona obstruída.

Otros casos, donde la obstrucción es de la vía lagrimal alta, son ligeramente más complejos y requieren de otros procedimientos. Esta cirugía ocular en general se lleva a cabo de forma ambulatoria con anestesia local y sedación. Los oftalmólogos especialistas en cirugía plástica  y reparadora ocular se encargan de tratar y corregir todos aquellos problemas que afectan a los párpados, vías lagrimales y órbita ocular.