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Ojo seco

ojo seco

¿QUÉ ES EL SÍNDROME DE OJO SECO?

El ojo seco es una enfermedad multifactorial que afecta a la superficie ocular. Origina con frecuencia malestar ocular, problemas visuales e inestabilidad de la película lagrimal, y en ocasiones puede generar lesiones en la conjuntiva y en la córnea.

La lágrima se forma fundamentalmente en la glándula lagrimal, y en cada parpadeo se distribuye por toda la superficie ocular, lubricando y protegiendo el ojo. La película lagrimal está formada por tres capas: una interna, mucosa, en contacto con la córnea; una media, acuosa, formada por agua, sales y proteínas, siendo su volumen del 98 %;  y otra externa, oleosa, formada por la secreción de las glándulas que se encuentran en el borde del párpado, y responsable de evitar la evaporación de las lágrimas.

Se calcula que en la actualidad en España un 30% de la población al menos presenta un ojo seco. El aumento de la esperanza de vida y la existencia de múltiples agresiones oculares en el ambiente lo favorecen.

Las mujeres padecen ojo seco con frecuencia,  ya que responde frecuentemente a cambios hormonales. Y es que con la edad, la producción de lágrimas se reduce casi un 60%, siendo más drástica esta reducción en las mujeres que en los hombres.

 

SÍNTOMAS DEL OJO SECO

  • Sensación de ardor y escozor
  • Visión borrosa que mejora con el parpadeo
  • Enrojecimiento ocular
  • Fotofobia (molestias a la luz)
  • Cuadros severos de dolor y pérdida de agudeza visual, asociados a queratitis o úlceras corneales

CAUSAS Y FACTORES DE RIESGO DEL OJO SECO

  • Baja producción de lágrima o disminución de la secreción basal
  • Evaporación exagerada de la lágrima debido a cambios en la estabilidad de la película lagrimal principalmente por cambios en su capa oleosa o fase grasa.

Estos mecanismo pueden coexistir y conducen a un aumento de la osmolaridad (concentración de sustancias disueltas) que de alcanzar un nivel determinado, disparan fenómenos inflamatorios en la superficie ocular.

  • El envejecimiento natural (el ojo seco incide más en las mujeres a partir de los 60 años)
  • Portadores de lentes de contacto
  • Alergias: el uso de colirios antialérgicos, ya que disminuyen la producción de la lágrima
  • Personas con blefaritis y meibomitis: inflamación del borde palpebral y de las glándulas de Meibomio respectivamente
  • Después de sufrir accidentes oculares por sustancias químicas
  • Como complicaciones a determinadas cirugías oculares (lasik)
  • Pacientes tratados con fármacos antidepresivos, para el tiroides o en quimioterapia
  • Pacientes con medicación tópica crónica oftalmológica
  • Pacientes con enfermedades autoinmunes, que destruyen glándulas lagrimales (artritis reumatoide, lupus)
  • El uso frecuente de pantallas electrónicas: puede ocasionar o agravar el ojo seco y causar fatiga ocular
  • Uso de gafas con una corrección inadecuada (defectos de refracción)
  • Trabajar con luces inadecuadas
  • Ambientes con aires acondicionados (tanto calor como frío)
  • Fumadores

¿SE PUEDE PREVENIR EL OJO SECO?

  • Empleo de colirios sin conservantes para tratamientos crónicos
  • Uso de humidificadores y medidas para reducir la sequedad ambiental
  • Empleo de gafas para disminuir el contacto con el aire
  • Dieta rica y variada en elementos antioxidantes como la fruta, verdura fresca y pescado azul rico en ácidos omega 3 o consumo de complementos dietéticos que los contengan.

TRATAMIENTO DEL OJO SECO

El tratamiento del ojo seco es escalonado y precisa de la adecuada clasificación inicial por parte del oftalmólogo para evaluar cuál de las múltiples opciones es más adecuada a cada caso concreto:

  • Uso de lágrimas artificiales son preparados farmacológicos que pretenden emular las características físico-químicas de las lágrimas naturales, sin añadir irritación ni disminuir la producción de los componentes naturales de la propia lágrima. La gran oferta actual permite elegir el componente más adecuado (carmelosa, hipromelosa, ácido hialurónico, compuestos lípídicos) según su las características específicas de su problema y la intensidad del mismo.
  • Cuidar la higiene palpebral: debe realizarse diariamente la limpieza de los bordes del párpado tras aplicar compresas calientes para ablandar la grasa y dilatar los orificios glandulares y a continuación ejercer un masaje suave para que la grasa contenida en las glándulas de Meibomio salga al exterior. Finalmente se limpian los bordes palpebrales con un champú neutro o con toallitas para higiene palpebral.
  • La oclusión puntal es otra de las posibilidades terapéuticas; puede ser temporal, con tapones de colágeno, semi-permanente, con tapones de silicona o polímeros termoacrílicos, y permanente, con ablación térmica o láser u otras técnicas.
  • Tratamiento con corticoides y la ciclosporina pueden ser útiles cuando hay un gran componente inflamatorio, mientras que las tetraciclinas orales y las hormonas sexuales (andrógenos) pueden minimizar cuadros relacionados con lágrimas de fase grasa alterada.
  • Uso de suero autólogo y el plasma rico en plaquetas (E-PRP) son preparados obtenido a partir de sangre del propio paciente cuya función es favorecer la restauración de la superficie ocular proporcionando vitamina A, factores de crecimiento esenciales y moléculas de adhesión celular, con un importante papel en la cicatrización de heridas.