Oculoplástica – Salud y estética para tus ojos en Vissum

Los párpados son fundamentales para la protección de los ojos. Sabemos que el aspecto de la mirada no lo determina el globo ocular, sino las características de la órbita de los ojos y de los párpados. Pero la morfología de nuestros párpados no sólo condiciona en gran medida nuestro aspecto físico, sino que sus alteraciones pueden producir diversas disfunciones visuales.

Las patologías que afectan a los párpados (patologías palpebrales) puede ser congénitas, traumáticas, tumorales, inflamatorias e involutivas, y dentro de cada grupo hay numerosos procesos.

A continuación haremos una breve descripción de las más frecuentes.

Ptosis o caída del párpado

Puede ser un problema congénito o adquirido a lo largo de la vida. Puede tener muchas causas; entre ellas, enfermedades musculares, traumatismos o debilitamiento del músculo elevador por la edad. El párpado caído afecta claramente a la estética, pero lo más importante es que nos disminuye el campo visual, impidiendo en mayor o menor grado la visión. Dependiendo de la intensidad y de la causa de la ptosis, su corrección es más o menos compleja, pero prácticamente siempre puede realizarse un tratamiento quirúrgico que mejore o corrija el problema.

Ectropión y entropión

La pérdida de estabilidad del borde del párpado hace que éste se desplace hacia fuera (ectropión) o hacia dentro (entropión). En el primer caso, los ojos están permanentemente irritados y con lagrimeo. En el segundo, las pestañas rozan la córnea, produciendo úlceras, lo que produce dolor y pueden llegar a generar una pérdida de visión permanente.

Anomalías en el movimiento

Para que los párpados puedan realizar su función protectora del globo ocular, los mecanismos de cierre y apertura del ojo tienen que estar intactos. Las alteraciones de este movimiento acarrean problemas graves. El cierre involuntario e incontrolable de los párpados es un cuadro, afortunadamente poco frecuente, que se denomina blefarospasmo. Su corrección definitiva es muy difícil, pero afortunadamente, hoy en día se controlan bien con infiltraciones periódicas de toxina botulínica sobre el músculo orbicular. La imposibilidad de cerrar correctamente los párpados se denomina lagoftalmos. El ojo se seca –especialmente por la noche– y la córnea se ulcera. Son varias las causas que lo producen y generalmente requiere un tratamiento quirúrgico.

Problemas inflamatorios

Pueden variar mucho en intensidad y gravedad: desde una blefaritis leve, que lo único que produce son ligeras molestias y, ocasionalmente, algún orzuelo, a inflamaciones importantes que afectan no sólo a los párpados, sino a todos los tejidos de la órbita del ojo, como la que deriva del hipertiroidismo. Pueden dejar secuelas desfigurantes que pueden corregirse con la cirugía.

Entre estos dos extremos, pueden aparecer numerosas lesiones inflamatorias en los párpados por alergias, infecciones o enfermedades como lupus, esclerodermia, etc.

Envejecimiento ocular

Los signos de envejecimiento son más llamativos en la cara, especialmente en zona de los ojos. Los más característicos son el exceso de piel en los párpados superiores, el aumento de las arrugas y la aparición de bolsas grasas.

– El exceso de piel produce una mirada triste y es un signo claro de edad avanzada. Además produce síntomas de cansancio que se acentúan a lo largo del día, por el esfuerzo necesario para mantener abiertos los ojos con ese peso excesivo en los párpados. En ocasiones, el exceso de piel llega a tapar las pestañas y a reducir el campo visual. La corrección quirúrgica es sencilla: se elimina la piel sobrante. Es muy importante quitar la cantidad correcta, porque eliminar más de lo adecuado puede originar problemas graves para el ojo. Por ejemplo, si se impide el cierre perfecto de los párpados, el ojo se seca y se producen úlceras corneales.

– Las bolsas aparecen con más frecuencia en los párpados inferiores. Se debe a que la grasa que normalmente está dentro de la órbita, se hernia hacia fuera produciendo un abultamiento, bajo la piel de los párpados. Estas hernias grasas no producen problemas oculares, pero sí una alteración estética importante. Dan aspecto de cansancio y son, probablemente, la causa más habitual por las que muchas personas solicitan una cirugía estética. Su corrección pasa obligatoriamente por un tratamiento quirúrgico. No hay ninguna crema mágica que las haga desaparecer.
En los párpados superiores, el resultado de la cirugía suele ser muy bueno, pero aquí hay que tener aún más precauciones. La intervención debe estar en manos expertas, ya que las complicaciones, además de ser muy llamativas por la notable alteración estética que producen, pueden producir problemas oculares muy molestos, como lagrimeo, irritaciones permanentes y, nuevamente, úlceras corneales.

– Las arrugas en la región periocular, sobre todo las del entrecejo y las patas de gallo, no se solucionan con cirugía. En VISSUM el tratamiento más eficaz y de menor riesgo que aplicamos es la infiltración de toxina botulínica (Vistabel). Esta toxina produce una parálisis del músculo en el que se infiltra y tiene muchos usos terapéuticos en oftalmología y estética. La utilizamos en el tratamiento de estrabismos, blefarospasmos,
entropiones, retracciones de los párpados y en la corrección estética de las arrugas perioculares, del entrecejo, de la frente y patas de gallo. También aplicamos los rellenos con ácido hialurónico, siendo los tratamientos actuales más usados para conseguir los mejores resultados estéticos.

En Vissum Corporación Oftalmológica le ayudamos a que sus ojos estén más sanos, vean mejor y tengan mejor aspecto gracias a la oculoplástica. Para conseguirlo, el cirujano oculoplástico le hará previamente una exploración oftalmológica completa, y le realizará el tratamiento más adecuado en su caso.

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