¿Por qué se produce la sequedad ocular frente a las pantallas?

sequedad ocular

¿Cuánto tiempo pasamos al día frente a las pantallas? Bien por trabajo o por ocio, cada vez hacemos más uso de los dispositivos electrónicos en nuestras rutinas, lo que puede provocar sequedad ocular. Mientras que hay estudios que recogen que por ejemplo en China, se emplea una media de 8 horas al día, en España, estaríamos hablando de 6,6 horas diarias.

Por tanto, no es desconocido escuchar o enfrentarnos a diferentes signos y síntomas que vamos a exponer a continuación y que a día de hoy reciben el nombre de “síndrome visual informático”.

¿Qué ocurre cuando estamos frente a una pantalla?

Cuando tenemos que enfocar un objeto en distancia próxima, nuestro sistema visual tiene que hacer un esfuerzo para mantener la visión. Si persistimos en este esfuerzo sin descanso puede provocarse astenopia, es decir, fatiga visual. Cabe diferenciar que no es lo mismo que la vista cansada o presbicia, sino que estamos ante un proceso acomodativo no relacionado con la edad.

Diferentes factores desencadenan una disminución en el parpadeo cuando estamos frente a una pantalla. Esto provoca una lágrima más irregular que da lugar a síntomas de ojo seco, como pueden ser irritación parpebral, ojo rojo, sensación de ardor o cuerpo extraño e incluso visión borrosa. Este factor se agrava con el uso de lentes de contacto.

Por otro lado, las pantallas emiten una radiación es decir, son emisores de luz diodo (LEDs) muy utilizado en dispositivos por su bajo consumo de energía y coste económico. Estas fuentes emiten luz azul que es una de las más nocivas para la retina. Incluso está relacionada con alteraciones del sueño y del ritmo circadiano, sobre todo en un uso previo a las horas de dormir.

También se llevan a cabo a día de hoy estudios para valorar la relación entre la cantidad de luz azul emitida por estos dispositivos y el desarrollo de degeneración macular asociada a la edad. Para este factor existen filtros especiales tanto para pantallas como en lentes oftálmicas que filtran la luz azul. Aunque ya se comercializan a día de hoy, aún se llevan a cabo estudios de cara a prevenir problemas en una sociedad que se inicia cada vez antes en el uso de estos dispositivos. Ni que decir tiene que este uso es cada vez más extendido y que la esperanza de vida es cada vez mayor, por lo que se estudia la relación directa e indirecta que existe entre este tipo de incidencia de luz y las alteraciones que provoca.

Todo ello nos puede llevar a visión borrosa, lagrimeo, dolores de cabeza, pesadez en los ojos además de los ya mencionados. ¿Qué nos puede ayudar a no encontrarnos con estos síntomas en nuestras rutinas?

Higiene visual

Es importante saber que no estamos enfrentándonos a un único factor cuando hablamos de fatiga visual frente a pantallas, sino que son varios los factores que pueden estar alterando nuestro día a día con el uso de estos dispositivos.

La distancia a la que trabajamos es importante, sobre todo con móviles, teniendo en cuenta que la distancia recomendada de trabajo son 40, 50 cm. Hay que ajustar tanto el tamaño como la resolución para no trabajar a distancias forzadas en cerca. Se recomienda hacer descansos de pocos minutos por cada cierto tiempo de trabajo, de tal manera que se fije la mirada en un punto que no sea el ordenador o el móvil (distancias próximas).

Cuando hay buena iluminación la pupila es más pequeña, lo que favorecerá un menor esfuerzo. Un hábito que debemos evitar, es pasar tiempo con el móvil a oscuras antes de ir a dormir, así como ver la televisión sin iluminación ambiente. Cabe hacer referencia a que no supone ningún beneficio visual trabajar con el brillo al mínimo o en el caso contrario, con pantallas sobre iluminadas.

Por último, recordad la importancia y los beneficios que proporciona parpadear con mayor frecuencia durante el tiempo que estemos frente a pantallas.

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