Ciencia. Compromiso. Visión.

Posoperatorio del desprendimiento de retina

posoperatorio desprendimiento de retinaEl desprendimiento de retina es una urgencia oftalmológica de primer nivel y la única alternativa que existe para solucionarlo es pasar por quirófano para que el cirujano vuelva a colocar la retina en su sitio. Existen diversas técnicas para tratar el desprendimiento de esta capa ocular o sellar sus rasgaduras. De esta forma, el posoperatorio del desprendimiento de retina va a variar en función del procedimiento utilizado para tratarlo.

El desprendimiento de retina

La retina es la capa que tapiza la parte posterior del ojo. Se trata de una estructura que se encarga de captar las imágenes que nos llegan desde el exterior y de transmitirlas hasta el cerebro para que este las pueda interpretar. Su importancia es tal que incluso aunque el resto de las estructuras oculares se encuentren en perfecto estado y las lentes tengan una transparencia total, si la retina está dañada la visión del paciente estará perjudicada en cualquier caso.

Aunque existen factores de riesgo que predisponen al desprendimiento de retina (alta miopía, retinopatía diabética, cirugías oftalmológicas previas complicadas…) y ciertas señales que deben alertarnos de que esto puede suceder (moscas volantes, destellos o fogonazos que se perciben en la oscuridad…), lo cierto es que el desprendimiento de retina no duele; simplemente el paciente deja de ver por un ojo de manera total o parcial, como si tuviera un velo negro cubriendo el campo visual.

El desprendimiento de retina no tiene otro tratamiento que no sea quirúrgico. Además, la operación debe realizarse con urgencia. De lo contrario pueden producirse pérdidas de visión permanentes y ceguera.

Sin embargo, si se actúa con celeridad y un especialista en retina aplica los procedimientos adecuados, el pronóstico de la cirugía de desprendimiento de retina es muy bueno. De hecho, lo que peor recuerdan los pacientes de la operación no es la intervención en sí, sino el posoperatorio.

Cómo es el posoperatorio del desprendimiento de retina

Igual que el resto de las intervenciones quirúrgicas oftalmológicas, la cirugía del desprendimiento de retina es ambulatoria. Requiere sedación para que el paciente esté tranquilo y no se mueva, así como anestesia local del globo ocular.

No obstante, justo después de la intervención el paciente pasa algunas horas en observación hasta que el cirujano comprueba que está todo en orden y se pasa el efecto de la sedación de manera que el paciente vuelve a su casa acompañado, pero por su propio pie.

El cirujano da instrucciones precisas sobre cómo y cuándo aplicar gotas antiinflamatorias para aliviar la inflamación causada por la cirugía, gotas antibióticas para prevenir posibles infecciones y gotas analgésicas en caso de que el paciente refiera dolor o molestias, aunque lo cierto es que éstas suelen ser de carácter leve.

El posoperatorio del desprendimiento de retina va a depender de la técnica que se haya empleado para volver a fijar la retina en su lugar y sellar los desgarros de esta capa del ojo.

De esta forma, la fotocoagulación con láser, empleada casi siempre en casos de retinopatía diabética y desgarros que incrementan el riesgo de desprendimiento de retina (no el desprendimiento en sí), conlleva una recuperación que oscila entre las dos y las seis semanas en las que el paciente puede notar que ve un poco peor de lo normal.

Por su parte, la cirugía escleral, la crioterapia, la cirugía para eliminar las tracciones que pueden desgarrar o desprender la retina… son muy seguras y el posoperatorio no diferir demasiado del de otras cirugías oculares.

No obstante, los casos de desprendimiento de retina más complejos suelen resolverse con una técnica quirúrgica llamada vitrectomía, un procedimiento complejo cuyos buenos resultados han provocado que en la actualidad sea el más frecuente a la hora de tratar un desprendimiento de retina, pero que tiene como contrapartida un posoperatorio más prolongado y molesto para el paciente.

Qué debe hacer un paciente después de una vitrectomía

  • Igual que sucede con otras intervenciones oftalmológicas, después de una operación de desprendimiento de retina se aconseja al paciente no hacer movimientos bruscos con la cabeza, ni esfuerzos que puedan afectar a la zona operada (levantar peso, hacer deporte de manera intensa o vigorosa…).
  • Asimismo, se recomienda extremar las precauciones para evitar tocarse o frotarse los ojos.
  • Si al paciente se le ha inyectado gas en la cavidad ocular, éste deberá permanecer durante aproximadamente tres semanas con la cabeza de lado o boca abajo (incluso para dormir), dependiendo de la técnica quirúrgica empleada y de la localización del desgarro de la retina. Esta es la parte más tediosa de la recuperación, aunque existen sillas especiales para mantener la postura correcta sin dañar el cuello y la espalda.
  • Si el desprendimiento de retina se ha tratado con la inyección de aceite de silicona, el periodo de reposo posoperatorio suele ser menos prolongado, pero también es necesario. En ocasiones, según el criterio médico, puede ser necesaria una segunda intervención para retirar el aceite, aunque otras puede mantenerse de manera indefinida.

La visión normal se va recuperando progresivamente en las semanas posteriores y alcanza los resultados definitivos entre seis y 12 meses después de la intervención.

Es normal que al retirar el parche colocado en el ojo operado el paciente sienta alguna molestia como sensación de tener un cuerpo extraño o arenilla dentro del ojo. Si esta sensación no desaparece progresivamente o el ojo sigue demasiado rojo o hinchado transcurridos varios días de la operación, debe consultar con su oftalmólogo.

¿La retina puede desprenderse de nuevo?

Los resultados de la cirugía de desprendimiento de retina son permanentes. De esta manera, la retina no puede volver a desprenderse por el mismo sitio que lo hizo la primera vez. No obstante, sí es posible sufrir un nuevo desprendimiento en una zona que esté debilitada o en el otro ojo.

De hecho, haber tenido un desprendimiento de retina es un factor de riesgo para volver a tener otro, de manera que tanto pacientes como especialistas deben estar alerta e implantar revisiones oftalmológicas no solo para evaluar el resultado de la cirugía practicada, sino de la evolución del resto de las estructuras oculares.