Protección ocular para el verano

proteccion ocular vissum

Durante los meses de verano nuestros ojos requieren, al igual que la piel y otras zonas del cuerpo, unos cuidados especiales. Estamos más expuestos al sol, a la arena, al cloro y al salitre, y con unos sencillos hábitos es posible prevenir riesgos para la vista.

Los expertos de Vissum recomiendan utilizar unas buenas gafas de sol durante el día, gafas protectoras al practicar deporte y llevar una alimentación basada en los patrones de la dieta mediterránea (con abundancia de frutas y verduras); se trata de sencillos hábitos que pueden ayudar a mantener unos ojos sanos.


Protección ocular frente al sol

Usando simplemente un sombrero en aquellas zonas en las que hay abundancia de horas de sol, se reduce considerablemente la posibilidad de sufrir determinadas lesiones oculares. Si además se usan gafas de sol homologadas y con un filtro adecuado a la actividad que se vaya a realizar, se protegerá también el globo ocular de las radiaciones ultravioletas A y B, además de aumentar el confort y la calidad visual en situaciones de luminosidad intensa, sin alterar la percepción de los colores.

En la playa, la piscina, el campo o simplemente cuando demos un paseo durante el día la protección ocular de nuestros ojos con gafas de sol es fundamental, ya que la exposición ocular repetida o muy intensiva a los rayos ultravioletas puede conducir a la aparición de alteraciones oculares de diverso grado.

El uso de gafas de sol está recomendado para todo el mundo, pero muy especialmente en los casos de personas con más sensibilidad a la luz, las que se han operado de cataratas y las que tienen los ojos claros.

Otro tipo de gafas, las protectoras, resultan muy útiles para la práctica de deportes como el tenis, squash, golf, natación o actividades como el bricolaje y la jardinería, más frecuentes durante las vacaciones. De esta forma, evitamos la posibilidad de sufrir traumatismos oculares o la entrada de cuerpos extraños en el globo ocular.

Protección ocular frente al salitre y al cloro

El salitre del mar y el cloro de la piscina son otra gran amenaza para los ojos durante el verano. Ambas sustancias pueden provocar irritaciones oculares, por lo que los expertos aconsejan utilizar gafas para bucear, que en muchos casos se pueden personalizar con la graduación óptica de quien vaya a usarlas.

Si después de un baño los ojos están irritados a causa del cloro o la sal, nunca hay que frotárselos, ya que se puede producir una infección o una erosión en la córnea. Los expertos recomiendan utilizar colirios humectantes (lágrimas artificiales) que no contengan conservantes y, si transcurrido un tiempo prudencial la irritación no se va, hay que acudir al oftalmólogo.

Los usuarios de lentes de contacto deben evitar su uso en la piscina y en el mar, por el riesgo potencial de contraer infecciones oculares que, en ocasiones, pueden ser muy graves; pueden contaminarse con hongos y bacterias acuáticas y derivar en infecciones o lesiones en la córnea. Otro consejo beneficioso es evitar que las lentillas permanezcan en su estuche expuestas directamente al sol o a temperaturas excesivas.

Vitaminas beneficiosas para la salud ocular

También nuestros ojos se benefician de las bondades de la dieta mediterránea. Una dieta completa y equilibrada en la que no faltan ni las frutas ni las verduras, alimentos que contienen las vitaminas esenciales para mantener una buena salud ocular.

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