La Dra. Marta Figueroa, premiada por su labor en diabetes

Dra. Marta Figueroa, retinóloga en VissumHoy se conmemora el Día Mundial de la Diabetes, una fecha instaurada en 1991 con la intención de aumentar la concienciación sobre esta enfermedad a nivel global, ya que en los últimos años su incidencia ha aumentado tanto que los especialistas no dudan en calificarla de epidemia de nuestro tiempo.

En el Día Mundial de la Diabetes se llevan actos en todo el mundo para que la población, no solo pacientes y familiares, conozcan mejor las causas, los síntomas, los tratamientos y las graves implicaciones de esta afección metabólica que compromete el funcionamiento de todo el organismo.

Por este motivo, el premio que este fin de semana recibe nuestra especialista, la doctora Marta Figueroa en el seno de la XIV reunión del Grupo Ultrasur de Glaucoma y X Jornada de Vítreo y Retina de Canarias, no podía venir en mejor momento.

Además de pronunciar la charla magistral y participar en una mesa redonda acerca de la actualización en el abordaje quirúrgico de la retina, Figueroa estará presente en otra sobre el tratamiento de la retinopatía diabética y el edema macular diabético. Y es que esta retinóloga de prestigio internacional dedica buena parte de su esfuerzo a mitigar los estragos que la diabetes causa en la visión de los pacientes.

Tanto desde la Sociedad Española de Retina y Vítreo, entidad que presidió hasta hace tres años, como desde la Fundación Retinaplus+, institución que preside actualmente, Figueroa ha abordado importantes proyectos sobre retina y diabetes.

El año pasado consiguió que el gobierno declarase el evento 2017: Año de la Retina de excepcional interés público, un logro que contribuyó a conseguir financiación para muchos proyectos interesantes destinados a llamar la atención sobre un hecho que los especialistas conocen de sobra, pero que la población general no tanto y es que tres de las cuatro causas más importantes de ceguera en el mundo desarrollado se deben a enfermedades que afectan a la retina. En el caso de la diabetes, es importante destacar que la retinopatía diabética constituye la principal causa de ceguera por debajo de los 40 años.

Retina y diabetes

“En 2017 llevamos a cabo una gran labor de difusión a través de multitud de actos, participación en medios de comunicación… para que la población conociera mejor qué es la retina, por qué causas enferma y cómo podemos evitar que se dañe”, rememora Figueroa, que se muestra especialmente orgullosa de dos grandes proyectos:

Una plataforma multidisciplinar online sobre diabetes para promover y facilitar la comunicación entre profesionales que manejan pacientes con diabetes, dado que esta patología lleva aparejadas muchas comorbilidades. Cabe recordar que la diabetes tiene repercusiones negativas en la salud dental, visual, cardiaca, vascular, dermatológica, endocrinológica… y que un manejo integral de la enfermedad es fundamental para mantenerla bajo control.

Por otro lado, esta plataforma ha contribuido decisivamente a empoderar a los pacientes, catalogados hasta hace bien poco de malos enfermos por la falta de implicación en su tratamiento. “Quizá no se involucraban en el manejo de su enfermedad por falta de información, pero cada vez están más concienciados de que la diabetes no duele, pero mata. Hemos desarrollado muchos recursos que les facilitan esa implicación. De hecho, este es el principal objetivo de la plataforma”, defiende la especialista.

retina y diabetes

En ella, los pacientes pueden encontrar información exhaustiva sobre educación diabetológica que abarca desde cómo pincharse la insulina hasta cómo cuidarse los pies, pasando por cómo reconocer señales tempranas de un problema vascular, tipo de dieta que han de seguir, sistemas para calcular y medir las raciones, estimar el índice glucémico de los alimentos… “además cada usuario puede hacer un seguimiento muy estrecho de su evolución a través de gráficos muy sencillos que le indican cómo está su presión arterial, el colesterol de baja densidad, que es el más problemático para ellos, su peso, sus cifras de glucosa… tener toda esta información y saber qué significa es lo que les hace involucrarse”, resume Figueroa.

Mírame y descubre la diabetes. Tecnología 3D y realidad virtual. Es un proyecto apasionante promovido por la Fundación Retina+ en el que han participado oftalmólogos, cardiólogos, endorinólogos, cirujanos vasculares, nefrólogos, especialistas en el cuidado del pie diabético… para hacer contenido sobre diabetes que fuera riguroso, pero a la vez asequible para la población general, tenga o no un caso de diabetes cerca.

El vídeo, que requiere de gafas de realidad virtual para verlo bien, arranca en un laboratorio en el que el espectador es reducido hasta alcanzar un tamaño suficientemente pequeño como para introducirse en el organismo. A lo largo de 17 minutos el nanousuario sigue desde dentro todo el metabolismo de los azúcares, el colesterol, las proteínas desde que los ingerimos a través de los alimentos hasta que los digerimos y sintetizamos. En este viaje, ambientado con una narración y una música espectaculares, podemos ver cómo se segrega la insulina, cómo actúa…

Primero se hace la simulación de lo que ocurre en un organismo sano y luego se compara con lo que pasa en un paciente con diabetes. De esta forma, el espectador ve de manera extraordinariamente directa y realista cuáles son los cambios que ocurren en nuestro organismo a causa de esta patología que sufren cada vez más personas. Además de explicar la diabetes, se cuenta cómo la patología va provocando daños en el resto del organismo, desde el músculo a los vasos sanguíneos, pasando por el corazón y, cómo no, la retina y la visión.

“Es un proyecto precioso que ha demostrado tener un enorme potencial didáctico. Gracias a Caixa Forum hicimos pases para colegios y los niños quedaron encantados. En esos 17 minutos aprendieron más sobre diabetes que en un montón de horas habladas. Muchos educadores ya nos han mostrado su interés y el siguiente paso es introducirlo en los colegios, ya que merece la pena usar esta tecnología para aprender y para enseñar”, argumenta nuestra experta.

El futuro de la retina ya está aquí

Pero la doctora Figueroa no solo se ocupa de la diabetes. Además, está embarcada en varios proyectos encaminados a mejorar el abordaje quirúrgico de las patologías de retina: retinopatía diabética, desprendimiento de retina, membranas prerretinianas, agujeros maculares, traumatología ocular (laboral, por juguetes o por punteros láser, pro ejemplo)… constituyen gran parte de su día a día. “Ahora mismo llevamos a cabo técnicas quirúrgicas muy sofisticadas con material extraordinariamente pequeño. Disponemos de instrumental de menos de medio milímetro de diámetro y estamos asistidos por microscopios muy potentes durante las intervenciones que nos procuran gestos muy precisos y limpios, lo que redunda en resultados cada vez mejores”.

A medio y largo plazo, nuestra especialista hace una apuesta clara por tres áreas que hasta hace poco sonaban a ciencia ficción y que han dejado de ser ficción para ser únicamente Ciencia:

  • Terapia génica. Este tipo de tratamiento, experimental hasta hace muy poco tiempo, está a punto de comercializarse para dolencias retinianas. Los especialistas esperan que pueda comercializarse en nuestro país el año que viene o, como muy tarde, en 2020. Lo mejor de todo es que hasta ahora se estaba empleando únicamente en enfermedades raras, como la retinosis pigmentaria, pero también va a tener aplicaciones en dolencias oftalmológicas comunes, como la Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE), ya que hay investigaciones muy prometedoras al respecto. “Este avance supondría dejar de inyectar el tratamiento cada uno o dos meses directamente en el ojo, ya que gracias al tratamiento génico el organismo del paciente sería capaz de liberar y sintetizar la proteína que sirve para frenar la evolución de la enfermedad, que es lo que contienen las inyecciones que se aplican actualmente”.
  • Chips para la retina. Hasta ahora se habían conseguido prototipos pero los resultados de la visión no es muy buena. En poco tiempo vamos a disponer de chips mucho más pequeños, sin cables y con una resolución mucho mayor. “Estamos en fases aún muy precoces; concretamente a punto de comenzar un ensayo clínico, pero las bases están ahí y solo tenemos que avanzar”.
  • Terapias biológicas. Es quizá el camino que Figueroa vaticina más largo y tortuoso. El motivo es que los tratamientos celulares no están cumpliendo con los buenos augurios que se hicieron cuando empezaron a ensayarse. Hace unos días, la revista Journal of Neuroscience publicaba los resultados de un trasplante de lámina retiniana en ratones que obligaban a los expertos a llamar de nuevo a la calma con respecto a estos datos. “En animales de experimentación se ha probado mucho y se han logrado resultados muy esperanzadores, pero lamentablemente eso no se ha repetido en el ser humano. Se han hecho ensayos en pacientes con DMAE atrófica y Enfermedad de Stargardt (una atrofia retiniana que se manifiesta de manera muy precoz y que afecta a la mácula) en los que se inyectaban debajo de la retina células madre diferenciadas hacia células del epitelio pigmentario de la retina; que es la zona atrofiada que condiciona que toda la retina esté dañada. Desgraciadamente, por ahora, los resultados no son buenos. Tanto es así que algunas empresas que empezaron ensayos con estos procedimientos se han retirado”.

Retos para regenerar la retina

Por un lado, en la zona donde hay atrofia no es fácil desprender la retina. De esta forma, hay que poner las células en un sitio cercano, pero no es exactamente en el lugar en el que deben estar. En segundo lugar, esas células cuando se inyectan sueltas luego se dividen y evolucionan de manera desordenada, de forma que se puede lograr una acumulación de pigmento debajo de la retina, pero no que se ordenen y funcionen como es debido.

Por eso se está intentando cultivar estas células sobre una lámina de tal forma que lo que trasplantas es un trocito de tapiz en el que las células sí están orientadas como es debido. Esta línea tiene más potencial de llegar a buen puerto, pero tenemos que lograr cultivar esta especie de tapetes, trasplantarlos en la zona afectada y conseguir que el injerto arraigue y sea funcional.

Otro de los problemas con los que se topa la terapia biológica, tal y como hemos visto en estas patologías, es que se tratan muy tarde; es decir, cuando hay atrofia muy severa y una pérdida de visión enorme. “Si los ensayos van dando buen resultado quizá se pueda plantear en un futuro aplicar estos tratamientos de manera más precoz, cuando la atrofia no sea tan acusada y no se haya perdido tanta visión, ya que serán los que posiblemente se beneficien más de estos tratamientos”, opina la especialista quien, en resumen, no cree que estos tratamientos sean factibles antes de 10 años. “Está claro que conseguiremos cosas… dentro de todo lo que se está ensayando en el mundo, que es mucho, pero hay que resolver muchos asuntos que complican el resultado final”. 

investigación retina

No obstante, Figueroa se muestra optimista porque en investigación nunca se fracasa del todo. Para ilustrar esta idea cuenta que “La DMAE seca es la forma menos agresiva de esta enfermedad, pero es la más frecuente [representa el 80% de todos los casos] y además implica la pérdida de visión de manera progresiva. Ahora mismo no hay tratamiento para esta enfermedad, solo complejos antioxidantes para evitar que la enfermedad progrese rápido. Hace más o menos un año hicimos un ensayo internacional con un nuevo fármaco para ver si inyectado directamente dentro del ojo ralentizaba la progresión. Los resultados eran positivos en fase II, pero no lo fueron en fase III y hubo que suspender el ensayo. Es una pena, pero en esos años aprendes muchas cosas que puedes aplicar a otras líneas de investigación. De hecho ya estamos trabajando en varias de estas áreas”.

Finalmente, la especialista sostiene que los avances no siempre vienen de la mano de nuevos tratamientos. A veces, la revolución reside en la manera de aplicarlos. Actualmente, ella forma parte de un equipo de trabajo que está desarrollando un sistema para inyectar tratamientos directamente en el ojo sin dañar la retina. Ahora para aplicar estas inyecciones es necesario practicar una pequeña perforación en la retina, un daño que se quiere evitar accediendo a través de la esclera atravesando la coroides.

“Llegaríamos a la retina sin hacer incisión en ella y liberaríamos directamente el tratamiento deseado. Está perfectamente diseñado y seguramente se comercializará pronto porque puede aplicarse a muchos procedimientos que podríamos aplicar de manera más precisa y localizada con la mínima agresión posible”.

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