Vuelta al cole, el momento idóneo para revisar la vista de tu hijo

vuelta al cole

Mochila, libros, uniforme… ¿todo listo para la vuelta al cole? Si no has llevado a tus hijos al oftalmólogo es el momento idóneo para hacerlo. Una revisión de la salud visual de tus peques puede hacer que entren en este curso con mejor pie.

El presidente del Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas, el doctor Juan Carlos Martínez Moral, ha recordado con motivo del inicio del curso que “los problemas visuales sin corregir pueden traer consigo un estrés general del niño que puede afectar a su rendimiento escolar y deportivo”, una apreciación compartida por los especialistas en salud visual y que hace aconsejable una visita al oftalmólogo de manera regular.

 

¿Cómo influye la vista en el colegio?

La visión es uno de los sentidos primordiales a la hora de canalizar el aprendizaje infantil. Los escolares necesitan ver bien al profesor, distinguir y leer lo que pone en la pizarra, en los libros y en el ordenador para asimilar conceptos. Además, su visión juega un papel importante en la escritura, en la psicomotricidad fina, en la coordinación ojo-mano y resulta muy valiosa en la asignatura de Educación Física y deportes extraescolares, tanto de equipo como individuales. A través de la vista, los alumnos siguen las indicaciones del educador o entrenador y adquieren habilidades motoras para desenvolverse en el entorno de estas actividades físicas, actuar junto a sus compañeros, percibir el esquema de juego o la estrategia del equipo…

Visión y fracaso escolar

Según Colegio de Ópticos Optometristas de Castilla y León, el 25% de los niños de nuestro país presentan algún problema visual. Estas anomalías de la visión son responsables, a su vez, de un tercio de los casos de fracaso escolar, a tenor de las cifras que vemos en las consultas de oftalmología y también en las de Pediatría, tal y como reflejaba Lucía, mi Pediatra recientemente en su blog.

¿Son suficientes las revisiones oftalmológicas que se llevan a cabo en algunos colegios?

Según los especialistas, en líneas generales estos exámenes pueden dar una pista sobre problemas visuales infantiles muy generales, pero normalmente pasan por alto la gran mayoría de patologías oculares, problemas de refracción y otras alteraciones visuales que pueden ser menos evidentes. Por este motivo, es conveniente llevar a los peques al oftalmólogo y al optometrista para que hagan un rastreo completo de su visión y detecte no solamente los problemas de refracción (miopía, hipermetropía o astigmatismo), sino otros problemas oculares que pueden ser menos evidentes. Ojo vago, estrabismo, miopía… pueden pasar desapercibidos en sus fases incipientes. Si se detectan y corrigen a tiempo evitan que el pequeño lo pase mal en su vida diaria, que transcurre fundamentalmente en el colegio.

 

Señales de que tu hijo puede tener un problema visual

  • Observa si entrecierra los ojos cuando tiene que mirar a la pizarra o atender a las explicaciones del profesor.
  • No enfoca la mirada en lo que señala el profesor o lo que le indicas que mire. A veces puede ser por distracción sin importancia, pero en muchas ocasiones se debe a que no ve bien lo que se le está explicando.
  • Se queja, sobre todo al finalizar la jornada escolar o después de hacer los deberes, de que le duele la cabeza, de que ve doble o borroso o de que las líneas o las letras se deforman o se mueven.
  • Se acerca mucho al libro para leer o al cuaderno para escribir. Lee o escribe con demasiada lentitud para lo que sería normal a su edad, se salta renglones…
  • Se siente muy cerca de la televisión para verla bien.
  • Evita las tareas e incluso los juegos que implican leer o escribir y procura no participar en deportes y actividades que requieran especial atención, agudeza visual o puntería.
  • Se tapa o guiña un ojo para ver mejor.
  • Tiene fotofobia o le cuesta adaptarse a ver en ambientes oscuros.
  • Frunce el ceño para leer y sigue la línea de lo que va leyendo con el dedo.
  • Se le irritan o le lloran los ojos. Parpadea con demasiada frecuencia.
  • Tropieza con facilidad, tiene muy mala puntería o recibe balonazos o golpes frecuentes en clase de Educación Física o jugando en el recreo por no calcular bien las distancias o no ver bien los objetos y útiles deportivos (pelotas, porterías, aros, canastas, cuerdas de saltar…).

Hemos de partir de la base de que no siempre los niños se van a quejar de ver mal. A veces porque es muy pequeño y otras porque si siempre ha tenido un determinado problema visual, no es consciente de que eso sea un problema.

 

Cuándo y cada cuánto debes revisar la vista de tu hijo

La primera revisión oftalmológica suele hacerse en torno a los seis meses de edad en las consultas de Pediatría. La siguiente es conveniente hacerla en torno a los tres años, que es cuando suelen comenzar la etapa escolar. Después de esa edad lo recomendable es llevar al pequeño al oftalmólogo  una vez al año, preferiblemente antes de iniciar el curso. Esta directriz cobra especial importancia debido, fundamentalmente a la mayor exigencia visual que comportan actualmente las tareas de aprendizaje y ocio de los más pequeños de la casa. Estos pasan horas y horas delante de las pantallas de los videojuegos y dispositivos móviles. Estos hábitos están repercutiendo en una verdadera epidemia de miopía entre los escolares y la población adulta no solo por la exposición a las pantallas, sino porque esta costumbre roba horas a las actividades al aire libre y está demostrado que exponerse a la luz natural es un factor beneficioso para nuestros ojos.

revisión de la vista en la vuelta al cole

Lógicamente, si durante el año lectivo los padres o los docentes observan algunos de los síntomas anteriormente descritos o si su rendimiento baja sin que sea achacable a un factor pedagógico o emocional no está de más pedir cita con un oftalmólogo pediátrico. No obstante, se calcula que en torno al 30% de los progenitores no revisa la visión de sus hijos con un oftalmólogo. En ocasiones, esta tardanza se debe a la idea, errónea pero bastante arraigada de que una revisión visual no es demasiado relevante hasta que el pequeño aprende a leer. Sin embargo, esto no es así.

La doctora Pilar Casas de Llera, oftalmóloga en Vissum Madrid, nos explica que los oftalmólogos pediátricos disponen de juguetes, dibujos, fichas de colores, figuras… para detectar problemas de visión en niños muy pequeños y que no es necesario que haya aprendido a leer, como tampoco lo es que sepa explicar perfectamente lo que nota en sus ojos.

Esta especialista destaca que la revisión ocular infantil debe incluir una historia clínica en la que figuren los antecedentes oftalmológicos familiares (problemas de refracción, daltonismo, estrabismo, ojo vago…) y de una exploración completa dilatando la pupila. Esta prueba puede ser algo molesta, pero dura poco y gracias al apoyo de los especialistas y los padres, que acompañan al niño durante toda la revisión se hace mucho más llevadera.

Por eso, la vuelta al cole representa un momento idóneo. El trastorno en sus horarios es mínimo y los beneficios son muchos, ya que una buena visión le facilita el desempeño escolar  y deportivo, además de evitar que lo pase mal por problemas visuales que pueden tener una solución sencilla y rápida.

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