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Tratamiento y cirugía del queratocono

tratamiento y cirugía queratocono crosslinkingEl queratocono es una distrofia corneal que se produce cuando la córnea, la capa transparente que cubre el ojo por su parte delantera, se vuelve más delgada de manera progresiva al tiempo que va adquiriendo una curvatura excesiva, de forma que el globo ocular deja de ser redondo para adoptar una forma de cono que sobresale hacia afuera.

Actualmente, siguen sin conocerse las causas del queratocono, aunque se sabe que tiene un componente genético y que está muy ligado al astigmatismo y a la miopía. Tampoco hay hábitos o procedimientos que ayuden a prevenir este problema visual. En cualquier caso sí disponemos de tratamiento y cirugía para frenar la progresión del queratocono y mejorar la visión de los pacientes.

Diagnóstico del queratocono

Las consecuencias de esta distrofia corneal son, fundamentalmente, visión borrosa, percepción distorsionada de los objetos, hipersensibilidad a la luz, irritación ocular, lagrimeo, cambio frecuente de la graduación de las gafas y lentillas y visión desenfocada.

Estos problemas llegan a ser de tal severidad que dificultan o directamente impiden tareas cotidianas como leer, conducir, trabajar, manejar dinero, escribir… y de no recibir tratamiento, el queratocono puede acabar en trasplante de córnea.

No obstante, estos síntomas, pueden corresponderse con otras patologías visuales, de manera que para diagnosticar un queratocono, es fundamental que un oftalmólogo haga un análisis de la curvatura y la forma de la córnea (topografía corneal). Este especialista, además, valora el estado del resto de las estructuras oculares y, además, registra las posibles modificaciones a lo largo del tiempo.

El Dr. Alió explica en vídeo qué es el queratocono y qué problemas visuales causa.

 

Tratamiento del queratocono

El tratamiento del queratocono puede variar en función de los síntomas y de la pérdida de visión y calidad de vida que supongan para el paciente. Por fortuna, existen diferentes opciones de tratamiento y cirugía para el queratocono, tanto para frenar la progresión de la enfermedad como para mejorar la visión del paciente.

Gafas correctoras

El queratocono leve, aquel en el que la distrofia corneal no es demasiado severa, únicamente provoca que le paciente no vea de manera completamente nítida. De esta forma, no se interviene sobre este factor y se recurre a las gafas para corregir el defecto visual. Normalmente, se da en pacientes con miopía y astigmatismo, aunque a veces también ocurre en los que sufren astigmatismo con hipermetropía.

Lentes de contacto

Los pacientes con queratocono que quieran usar lentes de contacto deben tener en cuenta que, por regla general, solo los casos leves responden bien a las lentillas blandas. El resto, suelen necesitan lentes de contacto rígidas permeables a los gases o lentes de contacto híbridas.

Estas lentes están diseñadas para corregir el defecto de refracción y hacer que el paciente vea bien, pero también ejercen un efecto corrector de la forma de la córnea, mejorando su curvatura mientras se llevan puestas.

Cirugía del queratocono

Crosslinking

El crosslinking es una técnica encaminada a frenar la progresión el queratocono mediante la aplicación de riboflavina (vitamina B12) en gotas que posteriormente se activan con luz ultravioleta. El resultado de esta reacción química es la creación de enlaces más gruesos entre las fibras de colágeno que fortalecen la córnea e impiden que siga deformándose.

Una vez finalizado este paso se procede a colocar una lente de contacto terapéutica sobre la zona intervenida. La duración total de la intervención ronda los 60 minutos. Esta lente se retira en torno al quinto día después de la intervención para reducir las molestias y acelerar la curación.

El crosslinking se lleva a cabo con anestesia local y sedación, aunque se trata de una intervención ambulatoria tras la cual el paciente se va a casa. No es dolorosa, pero sí molesta durante los dos primeros días, aproximadamente.

Durante el proceso de cicatrización de la córnea, es normal perder calidad visual. Ésta se va recuperando progresivamente hasta restablecerse por completo en torno al sexto mes posterior a la intervención. El resultado, además, es una córnea más robusta y resistente a la deformación.

La efectividad del crosslinking para detener el avance del queratocono es del 90%-95% y se lleva a cabo en pacientes con queratocono que aún conservan una buena agudeza visual y que de otra forma hubieran acabado en un trasplante corneal.

Anillos intraestromales o intracorneales

Esta técnica quirúrgica para tratar el queratocono consiste en la implantación de unos anillos fabricados en polimetilmetacrilato transparente en el interior de la córnea para corregir la curvatura de esta zona del ojo. Estos anillos no son visibles exteriormente y se emplean fundamentalmente en pacientes que no toleran las lentes de contacto correctoras.

Los anillos intraestromales pueden aplicarse además del crosslinking y acompañarse de la implantación de lentes intraoculares fáquicas o pseudofáquicas, dependiendo de la edad y las circunstancias de cada paciente. Los usuarios que tienen cicatrices corneales o córneas demasiado finas no pueden someterse a este procedimiento.

Se trata de una intervención muy segura y rápida (dura en torno a 20 minutos). Además no es dolorosa y la recuperación de la calidad visual es bastante rápido, aunque lo cierto es que la curvatura de la córnea no se corrige por completo hasta varios meses después de la cirugía.

Cirugía del queratocono; antes, durante y después

Antes

  • Una vez confirmado el diagnóstico y la necesidad de hacer cirugía, el paciente con queratocono debe realizarse analíticas similares a las de cualquier proceso preoperatorio, así como un electrocardiograma.
  • En torno a tres días antes, el paciente debe empezar a limpiar sus párpados con unas toallitas limpiadoras especiales.
  • El día previo a la intervención, debe aplicarse un medicamento antiinflamatorio y antibiótico en gotas.

El día de la intervención

  • Los pacientes que van a ser operados de queratocono deben reunir la documentación sanitaria y las pruebas clínicas y llevarlas el día de la intervención.
  • No olvide el consentimiento informado. Este documento se entrega al paciente en el momento de establecer la necesidad de operar. En él se recoge toda la información de interés para el paciente, como las características de la cirugía, los riesgos que entraña… este documento es de vital importancia para poder llevar a cabo la intervención.
  • Se debe acudir al centro hospitalario  sin maquillaje, perfumes o cremas.
  • Asegurarse de haber limpiado los párpados con las toallitas específicas.
  • Es necesario ir acompañado al centro sanitario.

Después de la operación de queratocono

  • El cirujano indicará la pauta para la aplicación de colirios antibióticos, corticoides, antiinflamatorios… según cada caso particular.
  • El paciente puede tomar paracetamol como analgésico.
  • Durante una semana, el paciente debe evitar que la zona de los ojos entre en contacto con sustancias jabonosas.
  • En los siete o diez días posteriores a la cirugía, el paciente operado de queratocono debe dormir con un protector ocular que le será entregado en el centro sanitario.
  • Durante el mes posterior, se recomienda no bañarse ni en la playa ni en la piscina. Tampoco es conveniente maquillarse los ojos (nada de sombras, lápices delineadores o rimmel).
  • Los pacientes operados de queratocono no deben hacer deportes o actividades que impliquen grandes esfuerzos físicos, así como levantar peso en el mes posterior a haberse operado.

Información de interés sobre queratocono

  • No hay forma de prevenir el queratocono, ya que no se conocen las causas de esta patología. No obstante, se sabe que frotarse los ojos es especialmente perjudicial en la progresión del queratocono. Este gesto aparentemente inocuo tiene un efecto muy negativo sobre varias patologías oculares, el queratocono entre ellas. Este factor debe ser tenido muy en cuenta entre los pacientes tendentes a sufrir alergias o dermatitis, ya que muchas de ellas cursan con picor, lagrimeo, irritación ocular… que hacen que instintivamente el paciente se restriegue los ojos.
  • Generalmente, el queratocono se produce en ambos ojos, aunque no de manera simétrica. Es decir, la progresión de la distrofia corneal suele ser más rápida en un ojo que en el otro. En cualquier caso, no todos los queratoconos progresan. Muchos de ellos se quedan en sus formas leves y otros, en cambio, pueden acabar en trasplante de córnea si no se tratan antes.
  • Se calcula que el queratocono afecta a una de cada dos mil personas, aproximadamente. Su progresión es más acusada entre los 20 y los 30 años y se estabiliza en torno a los 30-35 años. Esto no quiere decir que fuera de estos rangos de edad no exista la posibilidad de sufrirlo.
  • Los pacientes con queratocono no son, en principio, buenos candidatos a la cirugía refractiva. Si un paciente con queratocono desea someterse a esta intervención debe pasar primero una valoración previa en la que el especialista comprueba la estabilidad del defecto de refracción a lo largo del tiempo, la presencia de otras anomalías corneales… y en función de dicho análisis recomienda o no la intervención refractiva, casi siempre basada en la implantación de lentes intraoculares.
  • Es necesario llevar a cabo un seguimiento estrecho del queratocono, ya que su progresión puede precipitar la necesidad de un trasplante corneal. De hecho, el queratocono es la principal causa de trasplante de córnea en pacientes jóvenes.

Imagen de Hebi B. en Pixabay