Ciencia. Compromiso. Visión.

Retos de la oftalmología en el Día Mundial de la Visión

tratamiento y prevención de la cegueraEl Día Mundial de la Visión, celebrado cada año el segundo jueves de octubre, es un buen momento para plantearse los retos de la oftalmología. Según los especialistas de Vissum, muchos de ellos son más sencillos y alcanzables de lo que podría parecer. Actualmente, en opinión del Dr. Alió, director científico de Vissum, existen tres retos en oftalmología que resulta esencial abordar para que se produzca un avance real en la solución de los problemas de visión: el tratamiento y prevención de la ceguera por causas evitables, la ceguera no tratable y las alteraciones oculares que influyen en la calidad de vida del paciente.

Actualmente, la Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE), el glaucoma y el ojo vago en los niños son problemas que acaban en ceguera o minusvalías visuales que se pueden prevenir si se lleva a cabo un diagnóstico precoz y que incluso se pueden llegar a curar si los tratamientos, que también son cada vez mejores, se instauran en las fases más tempranas de la enfermedad.

Prevenir en oftalmología

“Como oftalmólogo me preocupan las patologías visuales que se pueden evitar. De las que por ahora son inevitables me preocupa seguir investigando para que algún día pasen a ser enfermedades y trastornos evitables”. Por este motivo, es necesario seguir avanzando en cirugía para que la gente no tenga que usar gafas, tratar las alergias oculares, evitar problemas como el queratocono con educación acerca de cómo cuidar los ojos… todo con el afán de prevenir causas evitables de ceguera.

Según las últimas estadísticas, la primera causa de afiliación a la ONCE (Organización Nacional de Ciegos de España) en nuestro país es la alta miopía, seguida del glaucoma y de las alteraciones de la mácula (el área central de la retina), muy frecuentes en pacientes mayores de 65 años.

De hecho, el 70% de las pérdidas de visión graves se deben a alteraciones y enfermedades de la retina, según ha revelado en estos días la Sociedad Española de Retina y Vítreo. En este sentido, nuestra retinóloga, la Dra. Figueroa, recuerda que “la retina es una estructura vital dentro del complejo entramado ocular. Aunque el resto de estructuras estén perfectas, el cristalino esté totalmente transparente y no haya cataratas, si la retina falla, la visión se ve afectada, a veces de manera irremediable”.

En este sentido, los expertos de Vissum no pueden dejar de llamar la atención sobre el impacto que tiene la diabetes sobre la salud visual de la población española. La diabetes crece en todo el mundo desarrollado y ya afecta al 10% de los españoles, lo que sin duda traerá consecuencias muy negativas para la salud visual.

Por este motivo, desde Vissum se pone especial empeño en trabajar en colaboración con médicos de familia y endocrinólogos, ya que el oftalmólogo juega en papel fundamental en la detección precoz de la diabetes, así como en la evolución de la patología una vez que se ha diagnosticado.

Por su parte, para las cegueras que no tienen tratamiento, tenemos puesto todo nuestro esfuerzo investigador en la terapia génica. En un futuro que se acerca progresivamente, tendremos la posibilidad de modificar o suprimir los genes patológicos responsables de ciertos tipos de ceguera, lo que evitará que el paciente llegue a desarrollar la patología.

Epidemia de miopía y cataratas

Con todo, el Dr. Alió llama la atención sobre la primera causa de discapacidad visual en todo el mundo, que no es otra que no llevar gafas correctoras para los problemas de refracción (miopía, astigmatismo e hipermetropía).

Según explica nuestro especialista, “las personas que tienen, por ejemplo, cinco dioptrías de miopía saben perfectamente que no pueden hacer vida normal por su casa, en su trabajo o por la calle si no llevan sus gafas o sus lentes de contacto. Además, existe la posibilidad de operarse de miopía, incluso con graduaciones muy elevadas. Cuando esto ocurre en un país pobre en los que no hay acceso a unas simples gafas y no digamos una cirugía refractiva, estamos hablando de personas que tienen una discapacidad visual que les limita durante toda la vida”.

Esta preocupación se ve agravada porque, concretamente la miopía, está creciendo de manera alarmante a causa del uso excesivo de pantallas y de la falta de tiempo al aire libre. Dos factores muy relacionados, además. De hecho, los especialistas de Vissum, como el Dr. Ruiz Moreno, director médico de Vissum, no dudan en augurar una verdadera epidemia de miopía en un futuro no muy lejano.

Algo similar explica acerca de las cataratas, una patología ligada al envejecimiento ocasionada por la pérdida de transparencia del cristalino. Si bien actualmente podemos operar las cataratas haciendo que el paciente, además, se libre de las gafas gracias a la colocación de lentes intraoculares cada vez más sofisticadas, lo cierto es que en los países en vías de desarrollo las cataratas son responsables de que muchas personas vivan en tinieblas a causa de un problema visual que no solo deteriora su calidad de vida, sino que además les impide acceder a trabajos o desenvolverse de manera autónoma.

Revisiones imprescindibles para un diagnóstico precoz

Dada la importancia del diagnóstico precoz para prevenir y tratar las patologías visuales antes de que aparezcan o, al menos, en sus fases iniciales, los especialistas de Vissum abogan por implantar una rutina de revisiones periódicas a las que no deberíamos faltar. Lo idóneo es acudir al oftalmólogo cada año o cada menos tiempo en caso de que exista alguna enfermedad ocular.

Pero ¿qué revisiones oftalmológicas son absolutamente imprescindibles? En opinión de Alió, “hay que llevar a los niños al oftalmólogo en torno a los cuatro o seis años para detectar problemas de visión como el ojo vago. Al cumplir los 40 el objetivo de las revisiones oftalmológicas es controlar la presión intraocular y de los 65 en adelante, lo primordial es vigilar la mácula”.

En este sentido, cabe recordar que el ojo vago y los problemas de visión como el astigmatismo determinan el rendimiento académico de los niños en el colegio, pero también son responsables de no desenvolverse correctamente a la hora de hacer deporte, actividad física o de jugar con sus amigos.

Por su parte, el glaucoma es una enfermedad silenciosa que afecta al nervio óptico y que únicamente se nota cuando ya hay un deterioro en la visión que, además, es irrecuperable. De ahí la importancia de las revisiones periódicas y del diagnóstico precoz, porque aunque el glaucoma no tiene cura, sí tiene tratamiento.

Finalmente, el tamaño de la mácula (extraordinariamente pequeño) es inversamente proporcional a su importancia para la visión. De esta zona minúscula dependen la visión central, además de ser fundamental para apreciar los detalles y el movimiento.

Un daño macular se traduce en la imposibilidad de ver la hora en el reloj, en no poder reconocer los rostros de nuestros familiares y amigos, en la incapacidad de distinguir colores y en que sea imposible manejar objetos pequeños como monedas, clips… porque no se ven apenas. Asimismo, cabe señalar que la Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE) tiene tratamiento y que en la variante húmeda o exudativa se logra detener la patología hasta en un 90% de los casos.

 

El horizonte de la oftalmología

Según el profesor Alió, hay dos líneas muy importantes que resultan básicas para trazar el futuro de la oftalmología. Por un lado, el trasplante de córnea y por otro, la cirugía regenerativa de la córnea, un área en la que Vissum Alicante es pionera.

Estos procedimientos se basan en aplicar células madre para regenerar el sistema corneal. “Tratar a los pacientes con tejidos obtenidos a partir de sus propias células es lo que de verdad va a revolucionar la Medicina en general y la Oftalmología en particular”.

También te interesa