Cualquier persona que padezca un defecto refractivo (miopía, hipermetropía o astigmatismo) que desee prescindir del uso de gafas y lentes de contacto, siempre y cuando su sistema visual cumpla unas determinadas características y unos criterios de seguridad.

La persona debe someterse a un completo estudio por parte del oftalmólogo y cumplir los siguientes requisitos: Tener más de 18 años, mantener estable su defecto de visión, tener una buena salud ocular.

Generalmente la miopía puede ser operada con cirugía refractiva en pacientes que tienen hasta 8 o 10 dioptrías, la hipermetropía hasta las 6 o 7, y el astigmatismo hasta las 5 o 6, pero dependerá siempre del grosor y curvatura de la córnea.