La recuperación tras un trasplante de córnea dependerá del tipo de técnica utilizada. Generalmente se puede volver al trabajo después de pasadas 2-3 semanas, y si el trabajo no requiere esfuerzo físico apreciable. En aquellos casos en los que se hayan dejado puntos de sutura, estos no se retiran hasta pasados 8-10 meses o incluso un año. La mejora de la agudeza visual se apreciará a las pocas semanas en los trasplantes lamelares posteriores, pero requerirá hasta 8-10 meses en los lamelares anteriores, e incluso un año en los trasplantes penetrantes, en los que todas las capas de la córnea han sido reemplazadas.