La tasa de éxito del trasplante de córnea es muy elevada (en torno al 90-95%), siempre y cuando se seleccione adecuadamente la técnica y el caso concreto de cada paciente. Es importante que la intervención sea practicada por un cirujano experto, que domine todas las técnicas de cirugía corneal, trasplantes penetrantes y trasplantes lamelares.